Dos noticias para la reflexión… y la decisión
En esta ocasión el profesor Federico Mayor pone su punto de mira sobre dos noticias de esta semana.
En esta ocasión el profesor Federico Mayor pone su punto de mira sobre dos noticias de esta semana.
Insisto en que hay cuestiones de las que depende el futuro de toda persona y comunidad –la educación, la justicia, la sanidad, la ciencia- cuya legislación, pautas y normas no deben imponerse al conjunto de la sociedad aprovechando mayorías parlamentarias absolutas.
Es uno de los cuatro pilares de la democracia –junto con la justicia, sanidad y ciencia- que no pueden abordarse ni decidirse a través de una óptica partidista determinada, por mayoritaria que sea (o que haya sido).
El señor Boehner, líder republicano de los Estados Unidos, empeñado al precio que sea en evitar el “Medicare”, que beneficiaría a millones de norteamericanos que viven en condiciones de gran precariedad, ha dicho que “esto no es un maldito juego”.
Por si fuera poco el poder y discrecionalidad que proporciona una mayoría absoluta parlamentaria, basada en pretéritas preferencias electorales, ahora el Gobierno pone a su favor, sin recato alguno, las mayorías silenciosas.
Desde que el Presidente Reagan y la Primer Ministra Thatcher acentuaron el distanciamiento de las Naciones Unidas y pusieron progresivamente en su lugar a los grupos oligárquicos del G-6, G-7, G-8, G-20, la impunidad y el desconcierto jurídico a escala supranacional se han incrementado, la seguridad mundial y la posibilidad de intermediación ha alcanzado mínimos peligrosos, y la cooperación y la relación internacional dependen de la discrecionalidad, siempre inclinada por la codicia hacia los intereses a corto plazo, de los mercados.
La paz es la razón de ser del Sistema de las Naciones Unidas que se crea en 1945 para dar respuesta, de una vez por todas, a los estragos producidos en la humanidad desde el origen de los tiempos por la resolución de los conflictos por la fuerza.
Cuentan que un ciempiés muy preocupado por la dificultad de poder marchar correctamente moviendo a la vez y bien acompasadas sus cien extremidades, decidió visitar al animal que tenía fama de ser el más lúcido y hallar rápidamente soluciones. “Me han dicho que está muy preparado… y que hasta puede expresarse fluidamente en inglés”.
El “Día Internacional de la Democracia” (15/09), es el momento oportuno para reflexionar en voz alta sobre lo que significa como comportamiento a escala personal, local, nacional, regional e internacional, sobre el apremio de respetar los “principios democráticos” que enunció en 1945 la Constitución de la UNESCO y que, ahora, deben consolidarse como solución en todo el mundo.
En dos Blogs anteriores –“Constitución: deber de memoria”, 24 de diciembre de 2012, y “Cambios en la Constitución”, 26 de febrero de 2013- he planteado la apremiante necesidad de reformar, después de 35 años, la Constitución Española, particularmente en el capítulo que se refiere a la vertebración del Estado y que, por la inmensas presiones de aquel momento, tuvo que quedar en “sinfonía inacabada”, en palabras del Presidente Adolfo Suárez.