No se trata ni de malas noticias, ni de desánimo
En España, cada día en más conversaciones oyes opiniones respecto a que ya empiezan a saturar las continuas malas noticias respecto a la economía, a los recortes, a la corrupción, a la imposibilidad de hacer nada contra ello, así como de la necesidad, por el contrario, de hablar de otras cosas y respirar un poco de aire fresco. Cosas positivas que nos hagan olvidar por un momento la realidad y nos devuelvan un poco de esperanza y ánimo.