Esperando a Martina
Dicen que cada uno de nosotros tiene en algún lugar del mundo su otro medio yo, y que tiene que buscarlo para que no sufra su otro medio corazón.
La libre opinión de ciudadanos críticos dispuestos a escribir
Dicen que cada uno de nosotros tiene en algún lugar del mundo su otro medio yo, y que tiene que buscarlo para que no sufra su otro medio corazón.
Una, que nunca se tuvo por demasiado lista, hace tiempo que ha renunciado a entender un montón de cosas: los Presupuestos del Estado, los acuerdos pesqueros, la distensión entre las grandes potencias… Sinceramente, una, en su cortedad, se pierde. Le da la impresión de que le toman el pelo, que hoy se dice una cosa y mañana la contraria.
Y cosa sorprendente, con el mismo aplomo ¿Podrá algo ser verde y negro al mismo tiempo?.
En tiempos pretéritos los niños, adolescentes y jóvenes contestaban que deseaban ser médicos, científicos… pero ahora responden que quieren ser famosos, lo que no es tan extraño porque tienen pocos años pero no son tontos.
Luisa, una lectora española de la revista nos ha enviado este escrito pidiendo que sea publicado. Manteniendo nuestro espíritu de difundir todos los textos recibidos, con la debida identificación, les trasladamos su opinión sobre la reciente anulación de la Doctrina Parot que, para aquellos lectores no españoles que lo desconocen, se basa en un dictamen del Tribunal Supremo de febrero de 2006, por el que la ejecución de la totalidad de la condena comienza con las penas más graves y los beneficios se aplican individualmente para cada una de ellas, y no sobre el máximo legal de 30 años de permanencia en prisión. De este modo, una vez cumplida la pena más grave, se debe cumplir la siguiente, y así sucesivamente hasta el límite legal, lo que alarga la estancia en la cárcel.
Nuestra lectora denuncia que con esta anulación, presos pertenecientes al grupo terrorista ETA, condenados por diversos asesinatos, saldrán en breve de prisión.
El estadio se había quedado casi vacío, pero aún permanecían algunas luces encendidas.
Juana Fernández Morales, más conocida popularmente como Juana de Ibarbourou o “Juana de América”, nació en Melo, Uruguay, el 8 de marzo de 1892 y falleció en Montevideo, Uruguay, el 15 de Julio de 1979.
Ya sabemos que las divisiones del planeta entre derecha e izquierda, ricos y pobres, primer mundo y tercer mundo, están obsoletas. La actual división que está radicalizando la vida en el planeta está en la tierra y sus líneas divisorias entre la comunidad, la familia y la empresa transnacional, determinadas por los tipos de propiedad cada vez más privada y menos comunitaria, más monocultivada y menos biodiversa.
El sentimiento humano y la acción de reír no representan algo que tengamos en común con el resto de animales, ya que el hombre y la mujer somos los únicos que sabemos reír.
Lampedusa, además de una isla Mediterránea, y el apellido de un gran escritor de una sola obra: “El gatopardo”, es una de las puertas a Europa para los emigrantes africanos. En estos días se está convirtiendo en el destino fatal para los que creen comprar un pasaje para mejorar su vida y, a cambio, les dan un billete para la muerte. Sin apenas tiempo de reponernos, una catástrofe sucede a la otra.
Dudas, preguntas y sensibilidad en este nuevo escrito de Carmen.