El paso del aula al mundo laboral es un momento vital que suele llegar acompañado de sensaciones como la incertidumbre y el desconocimiento. A los miedos habituales se añade, en el contexto actual, una tasa de paro juvenil del 52,4% que hace que lograr un empleo se vea como un reto casi inalcanzable. Entre los principales motivos destaca la distancia existente entre la formación, las expectativas de los jóvenes y las necesidades del mercado laboral, según el Informe IOE sobre jóvenes y mercado laboral, del Observatorio de Innovación en el Empleo (OIE).