Cultiva tus medicinas
Cultivar tus propios alimentos es de lo más sano que puede haber. Cada vez más expertos hablan de las grandes ventajas medicinales que tiene el consumo de alimentos locales, no sólo ya desde el punto de vista medioambiental, sino también medicinal. Además, tener un huerto es terapéutico para el horticultor. Y, además de cultivar lechugas, calabacines o cebollas, también se puede plantar plantas medicinales.