La COP29 debe ofrecer más que “promesas gastadas”
Respuesta al último borrador de texto sobre financiación climática en la COP29, de la responsable de justicia climática de Oxfam Intermón, Lourdes Benavides.
Respuesta al último borrador de texto sobre financiación climática en la COP29, de la responsable de justicia climática de Oxfam Intermón, Lourdes Benavides.
El calentamiento global está cocinando al planeta y a todos sus habitantes. Y aunque el impacto sea global, sabemos que no es homogéneo. Por desgracia, España y toda la cuenca mediterránea están entre las zonas del mundo más afectadas por las consecuencias del cambio climático.
Colectivos, organizaciones, personalidades científicas y ciudadanos se unen para rechazar los programas electorales negacionistas y denunciar su objetivo de bloquear la transición ecológica necesaria.
Propuesta del grupo ecologista panameño, Colectivo Voces Ecológicas (COVEC).
La crisis climática –unida a la ecológica– apela a todas las personas. Ya sea al padecerla, afrontarla o combatirla, es una realidad que alcanza a la población mundial por completo. Incluso si se la ignora o ningunea. Es “el mayor reto” o “la mayor amenaza” para la humanidad, como la califican la ONU, la Unión Europea o el Fondo Monetario Internacional.
Más de 1000 académicas/os de 52 países firmaron una carta abierta de Scientist Rebellion afirmando que ya no es defendible decir públicamente que el límite de calentamiento global de 1,5 °C sigue siendo válido.
El planeta nos está hablando. Las olas de calor en pleno aumento, los huracanes de fuerza redoblada, inundaciones y otro sinfín de fenómenos debidos al calentamiento global nos están mostrando la realidad de un cambio climático causado por el ser humano.
Encontramos en los diversos discursos sobre el cambio climático un gran número de lugares comunes, repetidos mil veces en todos los tonos, que constituyen pistas falsas. Estos conducen, voluntariamente o no, a ignorar los problemas reales o a creer en pseudosoluciones.
No por conocido deja de ser menos dramático. El planeta se quema y los plazos «infernales» se acortan día a día ante la indiferencia real de los que detentan el poder.
Centenas de científicos se movilizaron en diversas ciudades de mundo entre el 4 y el 9 de abril en defensa del clima. Un grito desesperado desde la ciencia contra el calentamiento global y las promesas incumplidas del poder político y económico.