“Los problemas no pueden ser resueltos por el mismo nivel de pensamiento que los crearon”
Albert Einstein
La situación actual de profunda crisis necesita más que nunca un debate a fondo para elaborar alternativas que se traduzcan en movilización, organización y unificación política. Y, en efecto, el título de este artículo es el mismo de un libro claro, conciso y breve, que aporta apreciables elementos de análisis y síntesis para la acción colectiva.
A las 500 primeras fortunas de Francia les sienta divinamente la crisis económica, hasta el punto de que se han acrecentado en más del 23% en el último año. El mismo en el que el desempleo ha tomado una imparable curva ascendente y se suceden los expedientes de regulación de empleo y las suspensiones de pagos.
Por fin luce decididamente el sol y con él han llegado también las vacaciones estivales en España, así que parece un buen momento para olvidar las preocupaciones y centrar la mente en los momentos de playa que ya se avecinan.
Hace más de un año, la plataforma Derecho de Rebelión invitaba a los ciudadanos a no pagar los impuestos al Estado sino destinarlo a iniciativas sociales. Para facilitar la descentralización y la autogestión autónoma a nivel local, este año ha lanzado una propuesta más concreta: listar los proyectos donde se pueden entregar los recursos de manera regional.
Tras las presidenciales francesas de 2012, el International Herald Tribune condensó en una viñeta el estado de ánimo en la Unión Europea.
En la puerta de una escuela, “frau Merkel” recibe a François Hollande, recién investido con la banda presidencial, que se presenta con una sonrisa: “Soy el nuevo…” “alumno. Lo sé”, le interrumpe la maestra con gesto altivo. En el fondo del aula, la bandera europea y, escrito en la pizarra, “austerity”.
Una estrategia de salida de la crisis obliga a cuestionar el lenguaje utilizado por el mainstream académico y por las élites políticas. Este cuestionamiento debe ir a la raíz misma de su elaboración, pues su aceptación y utilización ha supuesto una gran victoria cultural de las políticas neoliberales.
Miércoles 24 de abril. Un edificio de ocho plantas que albergaba cinco talleres textiles a las afueras de Dacca, capital de Bangladesh, se derrumba. Mueren 371 personas y hay cientos de heridos y desaparecidos.
En el mismo ejemplar del periódico “El País”, del viernes 26 de abril de 2013, leemos los siguientes titulares de noticias y artículos de opinión:
Sobre el presente de la crisis actual se proyecta de manera evidente la ideología de la ex primera ministra británica en materia de concepción de la sociedad, los servicios públicos, las relaciones laborales y la política económica. No existe «esa cosa llamada sociedad”, en palabras textuales de la fallecida M. Thatcher, porque para ella sólo existían los individuos, “el homo economicus”, el principio del egoísmo individual y la insolidaridad.