Cuando la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, fue elegida el 28 de noviembre de 2021 basándose en una plataforma contra la corrupción que prometía abordar el desastroso historial de derechos humanos del país y los astronómicos índices de homicidios y extorsión, había muchas esperanzas depositadas en ella.
Ante las recientes protestas que congregan a miles de personas en Guatemala que reclaman decisiones del poder judicial retando la validez del reciente resultado de las elecciones generales.
Luego de dos intentos anteriores fallidos debido a la pandemia, finalmente se pudo llevar a cabo la presentación pública del libro «Ni fous ni morts», traducción de la obra original Del otro lado de la mirilla. Olvidos y Memorias de ex Presos Políticos de Coronda 1974-1979.
Las medidas económicas anunciadas por el presidente Moreno incluyen una flexibilización laboral, la eliminación de beneficios para los empleados del sector público y la eliminación de subsidios al petróleo que, según algunos informes, generará un incremento del 120 % en el precio de los combustibles. Existe el riesgo de que esas medidas afecten a los ingresos de los hogares y encarezcan para toda la población el precio de algunos bienes de primera necesidad.
Reproducimos en este artículo el análisis de Carlos Fonseca (escritor nicaragüense y Secretario Político Internacional Adjunto del Frente Sandinista de Liberación Nacional) en relación con los acontecimientos que vienen sucediéndose últimamente en Nicaragua.
Un nuevo ataque en contra de una masiva manifestación convocada por las madres de quienes han perdido la vida como consecuencia de la violenta represión estatal en Nicaragua muestra la sistemática política de “disparar a matar” del gobierno del Presidente Ortega.
Las autoridades nicaragüenses han adoptado una estrategia de represión caracterizada por el uso excesivo de la fuerza, ejecuciones extrajudiciales, el control de los medios de comunicación y el uso de grupos parapoliciales para sofocar protestas en las que han muerto por lo menos 81 personas.
Una vez más el gobierno recurre a la violencia para silenciar los reclamos sociales en general y de los pueblos originarios en particular.