«Sorry we missed you»: la nostalgia de Ken Loach
Uno de los placeres de los días fríos y lluviosos como hoy es poder refugiarse en el cine donde se está calentita y ver una película como ésta, tan sencilla, tan humana, tan de verdad.
Uno de los placeres de los días fríos y lluviosos como hoy es poder refugiarse en el cine donde se está calentita y ver una película como ésta, tan sencilla, tan humana, tan de verdad.
Son las 7:40 de la mañana. Me dirijo hacía el ambulatorio para realizarme una analítica.
La manera en que nos alimentamos, los productos con los que llenamos la despensa o la nevera, y las decisiones de consumo que tomamos a diario definen, en gran medida, cómo nos relacionamos con el planeta.