El aventurero que contaba cuentos
Pocos escritores han quedado tan ocultos tras la sombra de su propia obra como Miguel de Cervantes Saavedra. Todo el mundo conoce El Quijote; incluso quien jamás ha abierto el libro recuerda la escena de los molinos. Pero si preguntamos por el hombre que lo escribió, suele aparecer un silencio incómodo. La obra es universal, pero su autor sigue siendo un desconocido.
Y sin embargo, Cervantes fue mucho más que un nombre en la portada. Fue soldado, herido en combate, prisionero durante años, funcionario mal pagado, viajero incansable y soñador empedernido. Vivió entre esperanzas y desengaños, entre risas y cicatrices. Y con esa vida a cuestas —y una pluma que parecía más fuerte que cualquier espada— terminó cambiando para siempre el rumbo de la literatura universal.