Productos de cercanía, naturales y justos.
Hay semanas con sabor a acelgas y semanas con sabor a chocolate, pero a pesar de las cosas gratas, la cuarentena nos deja duras lecciones.
Hay semanas con sabor a acelgas y semanas con sabor a chocolate, pero a pesar de las cosas gratas, la cuarentena nos deja duras lecciones.
Cada día se sigue viendo en las calles como un número importante de personas juega con su salud y la de los demás.
En plena crisis sanitaria causada por el brote de COVID-19, La Plataforma de Agrobolsas Surtidas (PAS) está habilitando sistemas de comercialización de contingencia, que permiten abastecer las ciudades con productos frescos de forma segura, justa y digna. El uso de la tecnología está viabilizando la comercialización de su oferta alimentaria de forma dinámica y exitosa llegando con diversos productos a varios sectores y distritos de la ciudad de La Paz, Bolivia, convirtiéndose en un sistema agroalimentario de referencia durante la crisis sanitaria.
Con el inicio de los confinamientos y la propagación de la pandemia por multitud de países, surgió la sensación de que tras la plaga el mundo debía cambiar, nosotros debíamos cambiar, las cosas serían de otra manera, mejores.
Gracias a la buena evolución de las cifras del coronavirus, el hospital de campaña de IFEMA, en Madrid, posiblemente cese su actividad a finales de esta misma semana. Su montaje en un tiempo excepcionalmente breve, lo convirtió en uno de los iconos de la lucha contra la pandemia.
Compartimos el vídeo realizado por los alumnos del grupo Puname, con las instrucciones para que podamos hacer nuestras propias huertas ecológicas.
Después de 42 difíciles días, hoy han podido salir por primera vez los niños a la calle en España.
Katherine Fernández, coordinadora de la Plataforma Agrobolsas Surtidas, un movimiento alimentario, afirma que desde el inicio de la cuarentena han modificado su metodología de trabajo para llegar con sus productos hasta las ciudades.
Parte de las declaraciones de Attilio Fontana, Presidente de la región italiana del norte de Lombardía, a propósito de la respuesta de la Unión Europea a la crisis del coronavirus.
Con mayor o menor ímpetu según cada país, estamos en plena guerra contra la pandemia del coronavirus, pero ya empiezan a asomar escenarios del día después. ¿Será la clase media la gran damnificada?