Religiosos, militares, colonos, exploradores y todo tipo de aventureros componían la población española de aquellos territorios: el gallego Benito Vázquez era uno más si bien su vida tuvo más trascendencia por formar parte del primer grupo de comerciantes que puso sus ojos sobre el entonces próspero negocio de pieles del Medio y Lejano Oeste.
De Galicia a Luisiana
Nacido en Santiago de Compostela en 1738, a los diecinueve años ingresó en el ejército en la ciudad de León y tras varios años en diferentes destinos fue enviado a la Luisiana norteamericana que acababa de ser cedida a España por parte de Francia como consecuencia del Tratado de París (1763) en compensación por la pérdida de La Florida. Al llegar en 1769 Vázquez entró al servicio de Alejandro O’Reilly aunque marchó a San Luis, entonces la capital de la Alta Luisiana (la de la Baja era Nueva Orleans), el año siguiente junto al gobernador Pedro Piernas.
Allí permaneció Vázquez durante dos años como capitán de la milicia tras los cuales abandonó el cargo y se dedicó a ayudar a la recién creada Old Cathedral de San Luis, primera iglesia católica, en un territorio de españoles y franceses con tal filiación, hasta que en 1773 recibió una gran extensión de tierras del gobernador español de San Luis. Asimismo y contrajo matrimonio con una mujer de la clase terrateniente francoacadiana, Marie Julie Papin, con quien tuvo doce hijos.
Trampero y comerciante
Decidido a prosperar con el comercio de pieles, Benito tuvo numerosos problemas porque era un pequeño comerciante que intentaba competir con los intereses más importantes de los Chouteaus, hermanos franceses todopoderosos en el gremio El problema llegó a tal extremo que después de denunciar al gobernador español en Nueva Orleans por no otorgarle derechos comerciales, Vázquez fue encarcelado durante 35 días.
A pesar de estos contratiempos, Vázquez se convirtió en uno de los principales transportistas de mercancías entre St. Louis y Nueva Orleans, llegando a ser considerado miembro de la «élite mercantil» de St. Louis.
Los indios
Finalmente el año de 1794 la fortuna le acompañó consiguiendo acuerdos con los Omaha, los Shawnee y los Osage. En una reunión en San Luis, se dividió lo que entonces era el negocio de pieles de Missouri, y Benito fue uno de los cuatro en recibir una parte igual del comercio con los indios de Kansas. Participó en la formación de la Missouri Company (La Compagnie de Commerce pour la Découverte des Nations du Haut-Missouri) con el fin de explorar y comerciar en el área del Alto Río Missouri y se asoció con los estadounidenses Bernal Sarpy y Laurent Durocher, cuando EE.UU. se convirtió en país libre y vecino de España por el Misisipi. El invierno de 1794 lo pasó con los indios de Kansas pero al año siguiente, en su camino de regreso a San Luis, su grupo fue asaltado por una banda de Iowas, que saquearon sus botes con peles, los golpearon y los dejaron desnudos en la desembocadura del río Kansas, sin comida ni armas.
Eso fue la ruina de Vázquez que ahora debía empezar de nuevo desde 0. Su fortuna decayó y la llegada de los estadounidenses en 1804 no hizo nada para mejorarla. Vázquez y su esposa tuvieron que vender su casa y fueron mantenidos por sus hijos.
Manuel Lisa
Una nueva oportunidad llegó de la mano de otro español, el murciano Manuel Lisa, el cual en 1807 organizó una expedición comercial a la región superior del río Missouri. La empresa fue dirigida por el propio Lisa y Benito Vázquez como su segundo al mando. En esa expedición, una compañía de hombres avanzó por el Missouri hasta llegar a la desembocadura del Río Yellowstone. Después de ascender por Yellowstone más de 150 millas, Benito Vázquez ayudó a Lisa a establecer un puesto comercial el 21 de noviembre en la desembocadura del río. Río Bighorn, Montana, llamado Fort Raymond (en el futuro fue conocido como Fort Manuel) que fue el primer puesto de avanzada de ese tipo en la región superior de Missouri. En 1807 Benito estuvo en la aldea de Mandan, en el Missouri, con Manuel Lisa, teniendo problemas con los Blackfeet (pies negros) pero continuando con sus negocios

Reconstrucción de Fuerte Vázquez. denver.org
En 1809, Vázquez, Colter y otros cerraron el fuerte y, con quince pieles de castor y diez túnicas de búfalo, se dirigieron a comerciar en las aldeas de Mandan en el río Missouri. Vázquez regresó a San Luis, falleciendo poco después, por causas desconocidas. Permanece enterrado en el cementerio de St. Mary’s Church.
Su hijo Pierre Louis (Luis) Vázquez siguió sus pasos de trampero con éxito, llegando a fundar otro fuerte “Fort Vasquez” en Denver, Colarado, en la actualidad un museo.
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