Hoy estoy triste
Hace unas horas he visto por televisión como el Parlament de Cataluña proclamaba la independencia unilateralmente y proclamaba la república de Cataluña.
La libre opinión de ciudadanos críticos dispuestos a escribir
Hace unas horas he visto por televisión como el Parlament de Cataluña proclamaba la independencia unilateralmente y proclamaba la república de Cataluña.
Reflexiones de Mercedes, como ciudadana, sobre la actual situación que se vive en España.
No está bien el manejo político de esta situación. No está bien la falta y voluntad de entendimiento.
Nadie puede negar que el mes de septiembre es clave para México, celebra su independencia, pero además conmemora a las víctimas que cobró la vida el sismo de 1985, aquel 19 de septiembre, una fecha que se lleva tatuada en la mente y en la piel.
Desde hace algún tiempo decidí tener una baja participación en las redes, y desde hace algo más de tiempo no suelo poner nada de política, pero hoy he querido hacer una excepción y comentar la peliaguda realidad que nos toca vivir.
¡Me encanta hacer manualidades! Requiere mucha paciencia, constancia, tiempo, minuciosidad e incluso amor.
En el desastroso primer día de octubre, las mentiras de unos y otros, su demagogia, simplismo, manipulación y excesos, nos han llevado a una jornada triste de la que será difícil recuperarse.
Ayer vivimos en Catalunya una jornada que nada tuvo que ver con la democracia. Es cierto que habían convocado al pueblo catalán a un referéndum sin las mínimas garantías, impuesto por la actitud de un Parlament en el que gobierna una minoría mayoritaria y que impidió el pasado septiembre la libre expresión de la oposición.
En los tiempos convulsos que viven las Españas (en contadas ocasiones de nuestra historia no han sido convulsos), no cuesta imaginar el revuelo que se formaría si uno de los escritores más famosos del momento calificara al pueblo vizcaíno, por ejemplo, de nación; se mofara de las tendencias del momento, o cargara de forma inmisericorde contra la hipocresía de las clases acomodadas.
Sin miedo. Imagina Barcelona. El mundo en paz viviendo intensamente, decía John Lennon. Utopía por trabajar.