Nunca había escrito un artículo sobre fútbol. No es que no me guste, pero entre los problemas que tiene nuestra sociedad el fútbol ocupa un puesto bastante discreto. Sé que cómo pasatiempo de masas, diversión y movimiento económico, tiene su importancia; pero muy por debajo de otros, como por ejemplo la prostitución.
Antaño, la alegría que provocaban los triunfos deportivos quedaba contenida dentro del ámbito del propio deporte pero esta se desbordó y conquistó las calles y plazas de las ciudades.