A mí, como mexicana, no me interesan unas disculpas, tampoco una reparación de daños, lo sucedido durante la conquista solo corresponde a los que vivieron ese momento histórico, su herencia es responsabilidad de todos, nadie puede, hoy día, decir que es como es, por culpa de los españoles.

No somos gente inmadura, en vez de pedir disculpas, el gobierno debe garantizar la igualdad sustantiva en los pueblos originarios, porque aún hay materias pendientes con ellos, como: la educación, la salud, la seguridad, el trabajo.