El hombre ha recorrido su viaje civilizatorio siempre hacia el oeste. Recientes pruebas de ADN nos indican que el pueblo etrusco tiene su origen en Oriente Próximo, y de ahí emigra a Italia. Este descubrimiento, fruto del estudio genético realizado en la Universidad de Ferrara por un equipo dirigido por Guido Barbujani, es consecuencia del análisis del ADN mitocondrial que ha definido cuatro linajes procedentes de Oriente Medio encontrados en Italia.
De reciente actualidad son los artículos que se recogen en los periódicos y las publicaciones especializadas sobre las descomunales obras que se vienen y se están desarrollando en los últimos tiempos en algunos de los emiratos árabes. Acompaña a esta extraordinaria expansión inmobiliaria el elevado precio del crudo en los últimos tiempos que ha supuesto una inyección de capital en la construcción dentro de los propios emiratos, y muy especialmente en Dubai. Los países del golfo experimentan un enorme crecimiento que les lleva a inventar suelo cuando el borde marítimo se les hace pequeño.
“Estamos entrando en un milenio urbano. Las ciudades, que siempre han sido motores de crecimiento económico y cunas de civilización, están afectadas en la actualidad por cambios ingentes. Millones de hombres, mujeres y niños afrontan esfuerzos diarios para sobrevivir. ¿Podemos cambiar esta realidad? ¿Podemos ofrecer a la gente la esperanza de un futuro mejor? Creemos que si aprovechamos las fuerzas positivas de la educación y del desarrollo sostenible, la globalización y las tecnologías de la información, la democracia y el buen gobierno, el fortalecimiento de la mujer y de la sociedad civil, podemos construir realmente ciudades hermosas, ecológicas, con desarrollo económico y justicia social”, con esta nota optimista concluye la Declaración de Berlín sobre el futuro urbano, de 6 de julio de 2000, en la Conferencia Global sobre el Futuro Urbano (URBAN 21).
Todo anunciaba a Bombay en esa hermosa mañana de aquel primero de diciembre. Entre hindúes, cristianos, parsis, sijs, musulmanes y hombres de toda condición y origen el viajero se perdió entre la muchedumbre. Le gustaba aquello, no recordaba nada igual desde que aterrizó, ya de madrugada, en el aeropuerto de Sahar.
Aproximación del hombre al paisaje a través de sus rostros y máscaras – pensamientos de Jorge Oteiza y María Zambrano
En su primera aproximación a América Latina el europeo viajero cae deslumbrado por su paisaje natural que se presenta al espectador exuberante y generoso. El paisaje de la culta Europa queda suplantado por la escala y la inmensa fuerza de la belleza del bosque húmedo centroamericano, la selva amazónica o el páramo andino por citar sólo algunos ejemplos. Andrés Bello, considerado por algunos el primer humanista de la América Hispana, lleva la tierra en el alma cuando en su alocución poética Silva a la Agricultura de la Zona Tórrida (aparecida en 1826) escribe: “Tú, verde y apacible ribera del Arauco, para mí más alegre que los bosques idalios y las vegas hermosas de la plácida Pafos.”
Me parece oportuno escribir sobre
arquitectura y cine, pues se acaba
de estrenar una nueva versión de
“King Kong” bajo la dirección de
Peter Jackson. Quisiera mencionar,
por su peculiaridad e interés, el
curso que sobre arquitectura y
espectáculo imparte en la Escuela
de Arquitectura de la Universidad
Politécnica de Madrid el arquitecto
Luis Antonio Gutiérrez Cabrero.