Otro modelo de desarrollo: Botswana
A diferencia de la mayor parte de los estados africanos, Botswana ha conocido un fabuloso crecimiento económico.
A diferencia de la mayor parte de los estados africanos, Botswana ha conocido un fabuloso crecimiento económico.
El planeta y la humanidad se enfrentan a riesgos de dimensión global, duración indefinida y consecuencias incalculables.
Llevo bastante tiempo preguntándome si quienes tenemos la responsabilidad de ser, como diría Hanna Arendt, los representantes del mundo ante los jóvenes, tenemos suficientemente clara la diferencia entre instruir y educar… pero lo pregunto bajito, porque soy consciente de mi ignorancia.
El Estatuto de Roma que conforma el Tribunal Penal Internacional entró en vigor el 1 de julio de 2002.
Oímos con frecuencia decir que se está en profundo desacuerdo con aspectos, a veces esenciales, de la vida política, cultural, económica, social…
o En los últimos años comprobamos día a día que mejora el nivel de vida, que disminuye la ratio alumno/profesor,
El proyecto de la ciudad y la comunidad que la habita está sometido hoy a una enorme influencia por la revolución de las tecnologías de comunicación y el uso masivo que sobre las mismas está ejerciendo nuestra sociedad.
La lacra de la corrupción existe tanto en países desarrollados como en países subdesarrollados. Pero en los países subdesarrollados el fenómeno está alarmantemente extendido y forma parte de la cultura económica de los mismos. El ejército, las aduanas, la policía, la justicia, las administraciones fiscales, la inspección de trabajo, etc., están frecuentemente afectados por este mal. La pequeña corrupción administrativa está presente de tal forma que no existe otro camino para los actores económicos que pasar por ese peaje. Lo peor es que la corrupción envenena también los programas específicos de desarrollo tales como la ayuda internacional, el apoyo a la reforma agraria, o la lucha contra la pobreza.
Un fantasma recorre los valles y desiertos de Oriente: es el fantasma de la democratización. De una democratización impuesta por los designios estratégico-energéticos de la Casa Blanca, de una democratización ansiada por los liberales, de una democratización que alimenta las pesadillas del establishment conservador de la mayoría de los Estados que integran el Gran Oriente Medio ideado por George W. Bush.
El hambre, junto con las guerras, ciertas epidemias y las grandes catástrofes naturales, continúa siendo el jinete del Apocalipsis que amenaza a la humanidad. Una humanidad que pese a todos sus avances tecnológicos se ve incapaz de erradicar esta lacra.