Todo es energía
En el principio no fue el mercado, ni la frontera, ni el contrato social. En el principio fue la radiación. Todo cuanto existe en el universo manifestado —desde el latido microscópico de una célula hasta el engranaje industrial de una metrópolis, desde la estructura molecular del agua hasta el pensamiento abstracto que articula este ensayo— es, en su sustancia más elemental, energía organizada.