La industria exprimirá hasta la última gota
Con las reservas actuales de hidrocarburos y las previsibles necesidades de los mismos teniendo ya en cuenta a Asia, el horizonte de su disponibilidad eficiente y rentable para seguir el ritmo del creciente consumo de la economía global, se sitúa en el entorno de las cinco décadas para el petróleo y las ocho para el gas.
En éste contexto, la existencia de una región como Asia central, todavía poco explorada y con previsibles reservas similares a las de Arabia Saudita (con 262.000 millones de barriles, es el país con las mayores reservas mundiales), es un valioso balón de oxigeno que, sin embargo, cuenta con una estructura política escasamente desarrollada.