Miguel Estaban Torreblanca- ‘Cuando la vida te quita/ la poesía te da’. ¿Escribir para sobrevivir o vivir para escribir?Sylvie Riesco Bernier-

En realidad la poesía es una forma de mirar el mundo, supongo. Vivo observando, sintiendo y todo ello se queda en mi piel, en mi corazón y en mi mente y se transforma en palabras. Y entonces, brota una poesía. No me atrevo a decir que escribo para sobrevivir o que vivo para escribir, pero ambas aseveraciones son algo ciertas. Escribo por necesidad y la vida no la entiendo sin un cuaderno y un lápiz a mi lado.

P- ¿Cómo es el proceso de creación de un poemario? ¿La inspiración viene a ti o tú vas por ella?

R- La inspiración viene a mi. Creo que al poner los sentidos a disposición de la vida, me llegan las historias de una abuela, la angustia de un pueblo, la espontaneidad de una criatura, el olor de un café y entonces, sin yo buscarlo vienen las palabras y tengo que escribir. A veces lo siento al despertarme pronto, mientras viajo, cuando estoy escuchando a alguien hablar o incluso nadando.

La poesía está. El poema llega.

P- Se están publicando muchos libros tanto en verso, como en prosa, reflexiones… Está habiendo un especie de boom poético, ¿qué pronóstico le haces al sector de la poesía?

R- No me siento autorizada para pronosticar. Supongo que hay mucha más gente que escribe porque todo se ha democratizado más y dentro de ese abanico mayor, hay muchos estilos y formatos y, supongo, que hay distintas audiencias. Me parece esencial que los que escribimos leamos y leamos mucho. Que volvamos a los clásicos, a nuestros predecesores, rescatemos a las poetas no tan conocidas y cuidemos el lenguaje. Dicho esto, un boom de poesía puede ser una oportunidad de compartir palabras y pensamientos. ¡Bienvenido sea!

P- Escribes poesía con un boli verde o negro. ¿Qué tiene para ti el color de la esperanza?

R- Suelo corregir en verde (soy profesora) pero mis poemas o mis textos van en tinta de pluma o bolígrafo azul o violeta.
El verde me da evoca esperanza y vida. Me inspira respirar hondo.

P- Al escribir poesía, ¿puede uno ponerse en la piel de un personaje como se podría hacer en una novela?

R- Al escribir poesía te conviertes en el “yo” que exprime su vida en unos versos, sí. Imagino que es más intenso pues es más breve. Sin embargo, como no autora pero sí lectora de novelas, supongo que un personaje está más desarrollado y calculado en una novela. En el poema creo que el poeta se convierte en personaje. En la novela, el personaje cobra vida y posee al autor/a la autora.

P- ¿La poesía lleva intrínseco el hecho de desnudarse completamente ante en el papel?

R- Sí, por supuesto. Si expresas un deseo, si condenas una guerra, si alabas un paisaje o retratas una historia, estás desnudando tus emociones, sensaciones, sentimientos o pensamientos. Un poemario es, al menos en mi caso, un espejo de mi mirada, mi tacto, mi mente…

P- ¿Qué poetas, escritores, te son esenciales como autora?

R- Vengo de una tradición francesa y anglosajona en mi vertiente académica. Tengo muchos autores que me han influido:
Entre los autores estarían W. Shakespeare, Marguerite Duras, G. Flaubert, G.G.Márquez, Paul Auster, T. Morrison, Annie Hernaux
Entre los poetas que me han enamorado: Baudelaire, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, W. Szymborska, Gloria Fuertes, F.G. Lorca., Gabriela Mistral, Miguel Hernández.

P- Estás muy ligada al tema educativo, cómo visualizas una mayor integración de la poesía, un rol más activo de la escritura y escritores, en la educación y humanidades?

R- Siempre lo ha estado en mi carrera académica, sí. En la actualidad, tanto en mi ámbito de trabajo (en la Escuela Oficial de Idiomas) como en los actos que realizo como Embajadora de Paz en los colegios, intento llevar poemas conmigo para despertar esa pasión. Intento transmitir que la poesía es una herramienta para ver y construir el mundo. Jugar con las palabras es mucho más que hacer malabarismos con las letras. Es crear pensamiento, crítica y ponerlos al servicio de la visión del mundo.

P- Es verdad quizás, como dice Eduard Escoffet, que los poetas más famosos dentro de cinco años sean mujeres.

R- Me gusta imaginar que será verdad. Hay tantas mujeres olvidadas entre cajones y librerías. Muchas autoras que a pesar de su legado no se han estudiado. Hoy las cosas están cambiando. Por un lado, cada vez se les da más voz y al conocerlas se convierten en otros referentes. Niñas que no leen solo a poetas hombres y por lo tanto encuentran a otras mujeres como grandes creadoras. Por otro, hay muchas mujeres que escriben y que escriben poesía. Supongo que esos dos factores harán que muchas de ellas puedan llegar a la primera línea. Tal vez muchas otras en el pasado estuvieron ahí pero simplemente no se les reconoció y por tanto cayeron en el olvido.

P- ¿Tienes más libros, aparte de los publicados en un cajón para publicar?

R- Sí. Uno de poesía infantil, otro de poesía intimista. De momento están esperando su momento. Me gusta ir despacio, mimar cada criatura literaria y darle su espacio y momento vital.

P- ¿Sales mucho a recitar poemas?

R- Sí. Estoy en varios círculos literarios y/o poéticos. Me gusta participar de manera asidua en recitales con compañeros de la Asociación de Escritores de Madrid, compañeros de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna Internacional y acudir a eventos nacionales/internacionales como son Expoesía (Soria) o Voix Vives (Toledo). Me encanta escuchar otras voces, unir la mía, sentir que somos familia y que compartimos una forma de estar en el mundo.

P- ¿Cuáles son tus influencias? ¿Tus gustos?

R- Mis influencias (no literarias pues están en la pregunta 7) han sido mi abuelo materno (deportado en la Segunda Guerra Mundial como francés a Alemania y bella persona), mi abuela paterna, mi padre (ejemplo de constancia, respeto, trabajo, amor), mi madre (entrega, amor, generosidad), las mujeres que me rodean en ámbitos de la crianza y el voluntariado y, por supuesto, mis hijas (las que están y las que perdí en el camino). Todas estas personas me han marcado, me siguen moviendo por dentro y me influyen en cada uno de los textos que he escrito.

P- ¿Cómo describes tu propia poesía?

R- Es autoficción en verso. Para los que me leen o me escuchan, dicen que es emoción y sensibilidad que llega. Para mí, a menudo, es un grito o un susurro a tiempo.

P- Por ultimo,¿Qué canción y qué película escogería para definir su vida?

R- La canción podría ser “Non, je ne regrette rien” de Edith Piaf. Y no es que no me arrepienta de nada como tal. Tal vez incluso porque sí me arrepiento de alguna(s), pero es una canción que me remueve y me hace levantar la mirada pensando que la vida es la que ha sido y la que es. En cuanto a la película, elegiría “El club de los poetas muertos”. Sin duda, fue la película que ví siendo niña que me inició en la fuerza y pasión que despierta la poesía.

 

Biografía

Pertenece al Cuerpo de Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas de la Comunidad de Madrid. Es Embajadora de la Paz (España) del Círculo Universal de Embajadores de la Paz (Ginebra y París, 2019). Ha impartido clases en la Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Internacional de la Rioja y actualmente también en el Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados de la Comunidad de Madrid. Entre otros premios, ostenta el Premio Extraordinario de Doctorado. 2012, Facultad de Filosofía y Letras (UAM) y el Reconocimiento a Madres Cervantes Chico (Ayuntamiento de Alcalá de Henares 2022) por recuperar y dar vida a la biblioteca del Colegio S.Ignacio de Loyola (Alcalá de Henares).

Son su condición de mujer y su experiencia como madre las que le han llevado a escribir “La Magia de la Leche: Historias de Amor con mucho sabor” en 2015, libro de maternidad, lactancia y crianza que cuenta con tres ediciones (La Casita de Paz, 2015, 2016 y 2019) y varios premios y que destina sus beneficios a FEDER, Fundación Aladina y la Asociación Española de Bancos de leche.

En 2018, nace su primer poemario, “Poemocionario en ti”, una colección de sensaciones y experiencias en torno al hecho de ser mujer, ser madre y/o criatura, que ya cuenta con dos ediciones (Editorial Dilema y La Casita de Paz 2018, 2019) y colabora con el proyecto Avanzadoras de Intermón Oxfam.

En la actualidad, la autora participa en diversos festivales de poesía, así como en actos relacionados con la mujer, el cuidado de las criaturas, la no-violencia y la violencia de género.

 

Entrevista realizada por Miguel Esteban Torreblanca