1. Pues, en estos meses harto ha caminado mi libro “Estudio del sol” por las rutas del Norte llamado “Chico” (meridional) y “Grande” de Chile (centrado en el gran despoblado o desierto de Atacama).

Esta es, por tanto, una introducción a las meditaciones de “las diferencias y las mismidades” entre las conocidas como “vírgenes del sol”, cuya procedencia es, màs o menos, el lago Titicaca -–dentro del amplia área de surgimiento e influencias de la cultura que generò la ciudadela de Tiwanaku en el Altiplano andino–, y las llamadas., en el tremendo mito clásico griego, mujeres “Bacantes” –las que, por casi treinta siglos, se ha intentado situar al modo de ciertas finalizaciones de los cultos muy antiguos, dionisìacos, extáticos y colectivos (“totales”), y ciertos inicios de la forma trágica teatral y el logos racional.

Vìrgenes y bacantes queremos posicionarlas a la medida de esos paralelos y divergencias que señalamos, aun de maneras generales (y hasta intuitivas), allì donde experimentamos tanto la contemplación de las ruinas actuales de la ciudad de Tiwanaku, como la contemplación de las ruinas actuales antes poblabas de vida y polis, en tiempos de Eurìpides, Sòcrates, Pericles, Platòn y Aristòteles…, el àgora de Atenas.

2. Todo tiene un preciso y amplio inicio en la escritura de mi libro “Estudio del sol”, de 2022–23. Recordemos: ese libro “sòlo habla de sol”. De hecho, la portada muestra un sol –que cuelga o desciende apenas pero intenso desde la altura del borde superior del encuadre inicial. Y el libro se cierra con otra fotografía y un breve poema de unas seis lìneas. Esta imagen presenta un sol y una mano humana (y supone el ojo del lector como tercer actor de la escena) –“como si” el sol usara la mano para despedirse del lector, o como si el lector/autor se despidiera, èl, del sol que ha transcurrido (en letras y palabras, y luces y colores) durante esas 150 pàginas.

Y el breve poema casi solamente habla de una despedida y de un recorrer que, en esa página misma, comienza. Es decir, este libro termina señalando algo próximo, alguna continuación y otras rutas…

3. En la página 72 del “Estudio del sol” viene la fotografía de un sol tras un entramado de ramas de espino del bosque esclerófilo de la zona central de Chile. Pues es ese el lugar, rincón o latitud planetaria donde comenzó esta aventura. Hay poco brillo de sol en esa fotografía (una de las menos brillosas del libro).

Y, enfrente, en la 73, se lee un poema con el tìtulo “Estudio cuatro”. En su última estrofa (si hay estrofas propiamente hablando en esta forma del llamado “verso libre”), aparecen Grecia (en dos nombres: Aquiles y Occidente), y Tiwanaku (como diciendo un eje de las culturas andino-aymaràs que encontramos, aùn hoy, en el despoblado de Atacama, en las quebraras de Tarapacà y en el altiplano boliviano y peruano).

Pero mejor dejar hablar al “Estudio cuatro”:

“El origen del Occidente encontró

Las epopeyas del héroe Aquiles bajo los astros

Bajaron también por el valle central al oeste de las cordilleras

Los tiempos andinos y la puerta de Tiwanaku

Para las esferas de los cielos eran todos las mismas sombras

Aunque cada pueblo afirmaba diferentes esferas

Y proclamaba sus verdades de sol”

4. Pues, la perspectiva de la mismidad y la alteridad, me parece, està muy dicha en esas líneas. De hecho, el gesto de poner dos líneas para Grecia antigua y, sin mediación, dos líneas para Los Andes antiguos, posiciona Atenas y Tiwanaku en cierta semejanza que inmediatamente constituye sus diferencias. Nada se afirma de los modos de la mismidad (“unidad”) y de la multiplicidad (“los otros”), que se abalanzan…

Me parece que estas son las solas referencias a los dos pueblos/dos ciudades en el libro “Estudio del sol”. Pero bastan. Allì estàn inscritas las perspectivas que entonces han comenzado a expresarse ya en ese artículo de “dos ciudades, dos sueños humanos”.

El libro “de sol” de este año 2023 ha conocido in situ, durante sus viajes, el despoblado, el desierto, las quebradas, los oasis, el altiplano, los volcanes –y los amaneceres y atardeceres en los horizontes (imágenes de ciertos in/finitos) de las pampas…

Lo que viene, probablemente para 2024 o 25, sería una continuación en un cierto volumen II del libro “de sol”. Ahora yendo decididamente hacia Tiwanaku y la puerta del sol –-y hacia la Atenas del Partenòn, la Academia y la escuela peripatética.