Estoy  un año más sin saber de qué manera hacer llegar a todos mis deseos de felicidad para este próximo año; aquí, sentado al lado de un pequeño árbol Navideño hecho de cartón y bolitas de algodón, un año más sin poder saber explicar que en este mundo confuso hace falta más comprensión que ironía, mas paciencia que prisas, mas tolerancia que presión, más lealtad a nosotros mismos que apariencia, menos orgullo y más corazón.

Yo, aquí sentado junto a este pequeño árbol de cartón y como espectador, veo las luces que acompañan la ilusión en nacientes ojos vírgenes, tristeza en otros ya maduros, acusando la experiencia de un tiempo vivido y ahora añorado;  veo cúmulos de sensaciones, preguntas sin respuestas y esperanzas de reconciliaciones: Un tiempo para la reflexión, el análisis y la buena voluntad de mejorar siempre un futuro que cuando llega ya es presente.

Yo, soy un perrito que ha aprendido una lección; abandonado de pequeño, fui recogido en adopción y  no necesitaba más que  la dulzura de las manos de mis amos y un entorno cálido donde rebosase el amor.

¿Qué es la Navidad? La Navidad es ver en los ojos del otro la Felicidad y para eso no necesitamos esperar un año. Navidad es sacar todo lo bueno que hay en nosotros y entregarlo.

¿Qué os puede decir de la Navidad un pequeño perrito abandonado?. Pues… simplemente sean felices hoy y mañana, porque cuando llegue mañana será hoy y entonces tendremos una Eterna Navidad, ustedes, mis amos y yo.