Mi deseo en estas fechas de la Navidad es saber bien donde nos encontramos, saber que adquirir entre la nebulosa de regalos que niños y mayores esperan; y no está mal porque a veces se necesita ilusión en la vida, aunque creo que hoy son demasiados. Y quisiera a veces que fuese como antes que esperábamos regalos una o dos veces al año, en Reyes, Santo o cumpleaños.

Me acuerdo cuando era niña, deseaba tanto que llegara diciembre, mes mágico con el 13 de Santa Lucía, mi Santo, me regalaban un cuento cada año, luego llegaba la Navidad con el turrón y las pastas que sólo las comíamos en esas fechas, después con los esperados Reyes Magos llegaban los juguetes, la muñeca y con esos zapatos que poníamos por la noche en la chimenea llenos de caramelos y peladillas.

Por eso deseo en estas fechas tan señaladas de la Navidad que todos los niños del mundo, poco o mucho tengan lo necesario para ser felices y en ello añado el amor de la familia, que nunca materialicen los sentimientos, conllevando los valores que generación en generación han dado al tiempo la ilusión con efectividad de conseguirlo adaptándolo a lo que sigue en evolución prosperando en la vida.

Felices Fiestas y sigamos enfocando en estas fechas y siempre la riqueza del amor al fiel Espíritu.

Lucía Pastor