Como es tradicional en estas fechas y respondiendo a la amable invitación de esta revista, desearía felicitar el Año Nuevo a todas las lectoras y lectores, colaboradores y personas en general que, de una u otra forma están en contacto con la revista digital Otro mundo es posible. Para todos ellos, ¡!!Feliz y Próspero Año Nuevo!!!.

Este año, 2025, que está a punto de pasar a la historia, ha sido para mí un tanto especial pues después de más de 38 años dedicados por entero a la docencia llegó el momento de jubilarme a los casi 67 años de edad. Recuerdo con cariño  y agradecimiento a los frailes Dominicos de Oviedo que apostaron por mí, un joven licenciado en historia, sin ni siquiera conocerme. Ellos me dieron la oportunidad de poner en práctica todos los aprendizajes y metodologías que teóricamente me enseñaron en la Universidad de Oviedo para intentar, con mejor o peor éxito, reflejarlos en las clases. Este primer andar por las aulas habría sido mucho más difícil sin la inestimable ayuda de los profesores veteranos siempre dispuestos a echarme un cable.

A lo largo de tantos años impartiendo clases de Historia, Geografía, Cultura Clásica y Lengua Castellana y Literatura a miles de jóvenes asturianos, he pasado, como es lógico, buenos y malos momentos pero he de decir que en mi mente siempre prevalecerán los recuerdos agradables y simpáticos (con los chavales en las excursiones, trabajos colaborativos, risas, chistes…).

Es de agradecer a las alumnas y alumnos de la Fundación Educativa de Santo Domingo de Oviedo la paciencia que han tenido conmigo en todos estos años (al igual que yo con ellos) y que sepan que siempre intenté ser empático y ayudarles, en todo lo posible, en su aprendizaje. Recuerdo con cariño el último día de clase pues no solamente se despidieron de mí amablemente sino que incluso tuvieron conmigo algún detalle “material” (libros, bolígrafos, dibujos…) y me pidieron un montón de autógrafos como recuerdo. Todo ello fue una agradable sorpresa que no me la esperaba y que recordaré con cariño.

También les deseo un Feliz Año Nuevo a todas mis compañeras y compañeros de la Fundación Santo Domingo de Oviedo. Que el año 2026 os traiga Paz y Felicidad. Que sepáis que, al igual que a los alumnos, también os echo algo de menos y espero que el Nuevo Año, 2026, conlleve la tan prometida subida salarial que os merecéis por vuestro trabajo y esfuerzo diario (25 h, lectivas, cursos de formación, tutorías, corrección de exámenes, excursiones…).

Gracias por entregarme un enorme ramo de flores en mi despedida al igual que un precioso bolígrafo y un cuaderno con vuestras firmas deseándome una feliz y tranquila jubilación.

Por otra parte, y para finalizar, sin querer ser reiterativo pues ya lo he manifestado en años anteriores, mis mayores deseos de que se acaben las guerras y genocidios en el mundo (como el cometido por Israel contra el pueblo palestino) así como todo tipo de violencia y hambre.

¡!!QUE REINE LA PAZ Y LA FELICIDAD EN TODO EL PLANETA!!!