París bien vale una misa o bien vale una conferencia de dos semanas si se trata de salvar al planeta Tierra. Los 195 países reunidos llegaron a un acuerdo contra el calentamiento global. El pacto establece al fin un techo para las emisiones de efecto invernadero y establece un sistema de cuotas para financiar a los países emergentes que exigían su posibilidad de desarrollo industrial.
Cuando acaba de celebrarse en París la “Cumbre del Clima” (del 30 de noviembre al 13 de diciembre) a la que han asistido representantes de la mayoría de los Estados del mundo, me parece oportuno empezar este escrito de apremio para la puesta en práctica de los acuerdos alcanzados, recordando la Carta de la Tierra, uno de los referentes más luminosos en momentos tan sombríos y turbulentos. Se inicia así: “Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro…”. Y termina de este modo: “Como nunca antes en la historia, el destino común nos insta a buscar un nuevo comienzo”.
Lo peor del texto en el que se está trabajando en París es la falta de concreción de un plazo para la eliminación de las emisiones de carbono y que los objetivos de reducción sean débiles. No obstante, es positivo que siga presente en el borrador el objetivo de no sobrepasar los 1,5 grados de aumento de la temperatura media del planeta.
Representantes de 195 países, más la Unión Europea, se dan cita entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre en París para intentar poner al mundo en la senda de una economía baja en carbono. Las expectativas de alcanzar un resultado favorable son altas y las señales que apuntan a que nada será como antes, pero el hecho de que esta reunión sea ya la vigesimoprimera de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático revela que no será tarea fácil. Os dejamos cinco claves para entender una conferencia (COP 21) que algunos ven como el principio del fin de la era de los combustibles fósiles.
El tiempo apremia y, como sucede con los mensajes del Papa y de Obama, es preciso lograr, en cumplimiento de una responsabilidad intergeneracional impostergable, compromisos muy concretos de comportamiento social y ecológicos a escala mundial.
Ya tenemos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y si las cosas continúan como hasta ahora, en diciembre tendremos un nuevo Acuerdo Climático. Este año, también tuvimos una tremenda reunión del G8, incluso una Cumbre de Financiación. En otras palabras, el 2015 está siendo el año multieventos.