Ahora, sí, “Nosotros, los pueblos”
Ha llegado el momento de, con gran apremio, implicarse en la gobernanza a escala local y mundial para hacer frente a los procesos irreversibles que …
Ha llegado el momento de, con gran apremio, implicarse en la gobernanza a escala local y mundial para hacer frente a los procesos irreversibles que …
Cuando hay tantas imágenes que conmueven, que mueven a manos abiertas… nos encontramos con manos repletas. Transcribo unos versos del poema “Sobre el tiempo presente” …
Más del 80% de la población se encuentra en la pobreza cuando se cumplen ocho años de conflicto. La población siria necesita más fondos para …
«Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios» San Marcos, 10:25 …
La sociedad española se ha polarizado a costa del adelgazamiento de las clases medias. Se estima que uno de cada seis hogares de clase media cayó en la pobreza durante la crisis y no se ha recuperado la situación anterior en la fase de crecimiento. La clase media española tiene hoy 10 puntos menos de la renta nacional en comparación con la que ostentaba en el año 2000.
La miseria mira al norte, orientan sus rostros al viento y sólo ven sus sombras avanzando, porque el sur queda ya a su espalda. Hace una semana eran unos pocos, unos doscientos, hartos de tierra yerma y faltos de esperanza, hoy son más de cinco mil.
Es imposible no comparar la acogida entusiasta y hospitalaria con la que se recibe a los extranjeros que vienen como turistas con el rechazo inmisericorde a la oleada de extranjeros pobres. Se les cierran las puertas, se levantan alambradas y murallas, se impide el traspaso de las fronteras.
No es lo mismo la pobreza que ser pobre. Todos los partidos afirman querer acabar con la pobreza, incluso aquellos que con sus políticas la promueven. Decirlo da rédito electoral. Los pobres, en cambio, molestan.
En multitud de ocasiones, la gente nos pregunta qué puede hacer para apoyar nuestro trabajo a favor de la justicia y de un mundo sin hambre. Podemos responder muchas cosas, entre otras, ser más responsables a la hora de consumir.
Recuerdo cuánto me impresionó escuchar al Prof. Juan Antonio Carrillo Salcedo alertarnos, con la anticipación que le caracterizaba, sobre la “globalización de la indiferencia”.