Día de Libros
Este lunes es un día de libros, de lectores, de libreros… incluso de escritores. Póngase también el femenino donde les plazca, excepto en libros para que no se enfaden los ingleses, muy susceptibles ellos.
Este lunes es un día de libros, de lectores, de libreros… incluso de escritores. Póngase también el femenino donde les plazca, excepto en libros para que no se enfaden los ingleses, muy susceptibles ellos.
La pasión del actual gobierno de España es, y perdonen el silogismo, negar la mayor. Al parecer el electorado – su electorado – les perdona ser, supuestamente, el partido más corrupto de la historia moderna del país.
En los tiempos en que la mujer no tenía ni su justo reconocimiento ni gran parte de los derechos, entre ellos el de votar, surgió una figura extraordinaria que entendió que la diferencia entre mujer y hombre sólo está en las sonrisas; en ambas. Este pasado lunes, se cumplieron ciento treinta años de su nacimiento y es obligado hacerle un homenaje.
Cada año, los personajes más influyentes en el mundo empresarial, de la política y de la economía, acuden a Davos, en los Alpes suizos, con la excusa de analizar y resolver, según ellos, los problemas de la Humanidad. En realidad, el motivo de que tantos jefes de Estado, banqueros y empresarios se desplacen a las inhóspitas nieves de Davos es para asegurarse y demostrar al mundo que ellos son los que mandan.
Hoy y como diría Emilio Gastón, continuamos ipsofactamente con nuestra simple faena de vivir. Sin embargo, nos falta una voz, la suya. Porque Emilio nos ha dejado, después de haber luchado en las puertas de Troya y de haber inaugurado las cuevas de Altamira, según cantaba en sus poemas, y se ha marchado al espacio infinito para dar su arenga planetaria e ingresar en el club de los poetas muertos, pero jamás olvidados.
Cada vez que llega un nuevo año se crea una consciencia general de caducidad, un salto hacia el nuevo inicio, un nuevo paso hacia el fin. Hasta aquí todo normal, nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, este paso del tiempo horroriza cuando se abandona una década de esas del dulce pájaro de juventud.
«Es miserable saberse miserable, pero es ser grande reconocer que se es miserable.»
Blaise Pascal (Filósofo y escritor francés)
Los padres de la Patria han querido pagar puntualmente la paga extra de los pensionistas El pasado viernes la mano larga del poder trincó 7.792 millones para poder hacer frente a la paga extra de las pensiones de diciembre, 3.586 millones del Fondo de Reserva, la llamada hucha de las pensiones. Han dejado la hucha temblando, ya sólo quedan en el fondo del Fondo 8.095 millones. El cerdito sólo tiene reservas para pagar una paga extra más.
Desde que el ser humano salió de las cuevas para cazar y guerrear han constituido, con diferencia, la más peligrosa de las manadas. Parece mentira que entre mentes capaces de hacer música, esculpir, pintar, escribir, investigar, amar o trasmitir conocimientos, en definitiva sentir, crear y pensar, crezcan individuos en el borde de la racionalidad.
En cuanto se apagan las luces de la rebeldía, las de las patrias, las de las gentes de orden pidiendo ejecuciones y las de los destinos universales, queda lo de siempre: las miserias humanas, las cobardías, las mentiras, los ladronicios, los amiguismos, las herencias paternas y la desvergüenza. Y a pesar de todo, hay muchos que siguen confiando. La calle del Olvido es la avenida principal de nuestra sociedad.