Cientos de licencias de vuelo para el cártel de Medellín
Cientos de licencias para pistas y aeronaves del Cártel de Medellín fueron otorgadas por la Aeronáutica Civil mientras Alvaro Uribe Vélez fue su director.
Cientos de licencias para pistas y aeronaves del Cártel de Medellín fueron otorgadas por la Aeronáutica Civil mientras Alvaro Uribe Vélez fue su director.
Somos iguales, somos distintas. La magia del tiempo se urde en nosotras. Nuestras vidas tejen trama para la humanidad.
Hace unos días, el 2 de julio de 1965, se cumplieron los 55 años del mítico concierto de Los Beatles en la Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid. Actuaron de teloneros el grupo español Los Pekenikes y la presentación, muy breve por cierto, la llevó a cabo Torrebruno.
Tras la imposibilidad por parte de la conocida como Armada Invencible de desembarcar en Inglaterra los Tercios para su invasión, su reina Isabel I trató de aprovechar la situación de la maltrecha flota española para acabar con ella, y de paso con el imperio español, enviando para ello la mayor flota de guerra vista hasta ese momento. Este episodio y su desenlace final han permanecido silenciados para la historia.
«Para mucha gente, la cuarentena representa la primera vez en la vida que su movilidad ha sido restringida. Pero yo ya tengo cuatro años que soy incapaz de caminar a la tienda de mi barrio sola, porque siento que si lo hago me van a matar. Tampoco puedo ir al campo, ni salir a divertirme, pues esto es arriesgar la vida.»
En el capítulo 4, la serie nos recuerda cómo Ivan Duque Escobar, padre del hoy Presidente Ivan Duque Márquez, siendo Gobernador de Antioquia en 1981, denunció ante el Presidente de la República de Colombia, en aquel entonces Julio César Turbay Ayala, cómo un joven político recién aparecido, desde su puesto como director de la Aerocivil, estaba repartiendo licencias de vuelo y autorizando pistas para el cártel de Medellín.
Su nombre, Álvaro Uribe Vélez.
La educación en España se ha visto seriamente afectada y ya no será la misma que antes de la pandemia.
En Brasil, mineros de oro y madereros están aprovechando la pandemia de COVID-19 para invadir varios territorios de tribus no contactadas, las más vulnerables del planeta.
Casi 4 veces más personas han tele-trabajado en lo que llevamos de 2020 frente al año anterior.