Tarjetas de crédito negras para políticos y sindicalistas
No se salva ni uno. Ni un solo partido político puede presumir de que en sus filas no haya habido corruptos, mangantes, prevaricadores o sinvergüenzas. No sería de extrañar en otra profesión, puesto que en cualquier función profesional o pública tiene que haber de todo, solo por un simple cálculo de probabilidades. Sin embargo, en los representantes políticos la falta es mucho más grave puesto que deberían ser los garantes del Pueblo y sus mejores valedores.