París y la Libertad de Expresión
Ayer a las once de la mañana, la sede del semanario satírico Charlie Hebdo fue asaltada por la intolerancia y el fanatismo. Tres hombres encapuchados, vestidos con la misma negrura de sus conciencias y armados de fusiles kalashmikov, vendidos por algún traficante que ha pasado la Navidad tranquilamente en su casa contando sus ganancias asesinas, mataron a una docena de personas entre periodistas, empleados de la revista y policías, y herido a otra media docena; cuatro de ellos se debaten entre la vida y la muerte. Uno de los policías fue alcanzado y rematado en el mismo bulevard Richard Lenoir, donde se encuentra la redacción del seminario. Así empieza en realidad este año que tiene visos de ser muy duro.