Azul y Blanco
La subida fue veloz.
Al darse cuenta de aquella sombra en la justa proporción de lo que le servía de sustento, no se detuvo un instante más.
La subida fue veloz.
Al darse cuenta de aquella sombra en la justa proporción de lo que le servía de sustento, no se detuvo un instante más.
En 1970 comienza a colaborar con la revista Poesía 70, compartiendo páginas con Luis Eduardo Aute o Carlos Cano. En ese mismo año lanza un cóctel molotov contra una sucursal del Banco de Bilbao en Granada en protesta por el Proceso de Burgos, por lo que se ve obligado a exiliarse. Al carecer de pasaporte, no puede salir inmediatamente del país, pero conoce a un hombre, Mariano Zugasti, que, tras unas horas de conversación, le cede el suyo.2 Con nombre falso y acompañado de Lesley, Joaquín pone rumbo a París, donde pasa unos meses, y posteriormente a Londres, donde vive como squatter (okupa) durante su primer año de estancia en la ciudad.
Tres pisos bastaron.
Lo encontré con el dedo oprimiendo con fuerza el botón. Un impulso eléctrico puso en marcha a tres grandes moles de acero dispuestas a obedecer su capricho o necesidad o hasta su inconsciencia.
Que el día no termine sin recordar lo que desde hace dos años vive el pueblo haitiano. Homenaje a Haiti y a los muchos voluntarios procedentes de diversos países que allí viven.
En sus últimos años, Mario Benedetti repartía su tiempo entre sus residencias de Uruguay y España, atendiendo a sus múltiples obligaciones y compromisos. Después del fallecimiento de su esposa Luz López, el 13 de abril de 2006,5 víctima de la enfermedad de Alzheimer, Benedetti se trasladó definitivamente a su residencia en el barrio Centro de Montevideo, Uruguay.
Un cuento sobre esos pequeños animales que infatigables, van de flor en flor permitiendo y asegurando la imprescindible polinización para el mantenimiento de la vida en el planeta….pero hasta cuando?
Pronto empezará a publicar poemas y manifiestos en la prensa literaria de España, donde reside desde 1919 hasta 1921, año en que los Borges regresan a Buenos Aires. El joven poeta redescubre su ciudad natal, sobre todo los suburbios del Sur, poblados de compadritos. Empieza a escribir poemas sobre este descubrimiento, publicando su primer libro de poemas, Fervor de Buenos Aires (1923). Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, publicará algunas revistas literarias y con dos libros más, Luna de enfrente e Inquisiciones, establecerá ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.
Nuestro amigo Luis Carlos nos manda desde Bolivia uno de sus escritos, en esta ocasión una poesía con temática sostenible.
En su juventud viaja por España como actor de una compañía ambulante, más tarde pasa tres años en la cárcel, acusado de haber realizado un desfalco. Con su primer amor, una chica peruana llamada Irene Lambarri que conoció en Valmaseda (Vizcaya), sienta un poco la cabeza y se radica con ella en Barcelona, pero al poco tiempo se separan y León Felipe decide ir a la capital de España, probablemente ya con la idea de dedicarse a la poesía. En Madrid vive una bohemia prostibularia y miserable que le lleva incluso a pasar algunas noches en las antiguas pensiones donde se permite dormir a los menesterosos sentados en un banco y apoyando la cabeza en una soga que sueltan a primera hora de la mañana.
Benavente nació el 12 de agosto de 1866 en Madrid. Durante su juventud comenzó a estudiar derecho en la Universidad Central de Madrid, pero los abandonó al morir su padre, en 1885. A partir de allí se dedicó a la literatura.