Miguel Esteban Torreblanca- ¿Cómo fueron tus comienzos en el ámbito de la ilustración?

Azucena Enríquez- Desde pequeña hacía dibujos sobre lo que leía, cómo me imaginaba a los personajes de los cuentos, lo que hacían o cómo vivían. A medida que creía y aprendía diversas técnicas ponía todo en práctica con cada cosa que leía. Mi padre veía los dibujos que hacía, y empezó a enviar postales a amigos, me animó a participar en concursos e incluso algunos aparecían en los proyectos que él realizaba (es escritor y participa en actos culturales de todo el mundo). Poco a poco diversas personas me empezaron a hacer encargos de ilustraciones para sus libros u otros proyectos.

P- ¿Cuál fue tu primer proyecto a nivel profesional?

R- A decir verdad, no tengo un primer proyecto, pues he trabajado en diversos proyectos a la vez. No solo empecé a hacer ilustraciones, también corregía los textos que me enviaban para que me basara en ellos a la hora de dibujar. Los primeros proyectos que hice fue la corrección y las ilustraciones de un cuento de una escritora argentina, a la vez que corregía un manual de un profesor de universidad y diseñaba la portada para un libro de poemas.

P- ¿Ha habido algún trabajo que consideres especialmente importante en tu trayectoria hasta ahora?

R- En cada trabajo que he realizado me he dejado la piel para que saliera lo mejor posible; un cachito de mí se va con cada uno de ellos. Por eso no considero que haya uno más especial que otro.

P- ¿Qué técnicas sueles utilizar?

R- Si es en el ámbito de la ilustración, al principio usaba los métodos tradicionales: lápices y carboncillo. Poco a poco fui aprendiendo a usar la acuarela y el acrílico, y posteriormente me introduje en el mundo del óleo. Practicaba con todas esas técnicas tanto por separado como mezclando algunas. Por último, empecé a usar programas informáticos, como Photoshop o Illustrator. Al principio hacía un dibujo, lo escaneaba y con dichos programas lo mejoraba, hasta que fui aprendiendo a hacer dibujos desde cero.

P- ¿Qué tiene que tener una de tus ilustraciones para que estés satisfecha con el resultado?

R- Depende del caso. Si es un encargo que me ha hecho alguien, es esa persona la que tiene que estar satisfecha con el resultado. Al principio me costaba estar satisfecha con una ilustración, tendía a modificar alguna cosa una y otra vez. Con el tiempo he ido aprendiendo dónde está el tope de los cambios a realizar y he ido quedando cada vez más satisfecha con los resultados.

P- ¿Cómo es un día a día en tu trabajo?

R- El último trabajo que estuve haciendo fue de editora, correctora, maquetadora e ilustradora de forma autónoma. Trabajaba en casa y tenía siempre mucho trabajo. Me sentaba en mi despacho delante del ordenador y no paraba de trabajar desde que me levantaba hasta que me acostaba.

Trabajaba alrededor de 14 o 15 horas diarias, comiendo cuando podía.

P- ¿Hay algo que te sirva como fuente de inspiración cuando tienes un bloqueo creativo?

R- Lo mejor ante los bloqueos es descansar de dicho proyecto durante un tiempo; la inspiración suele venir cuando menos te lo esperas. Si es en el ámbito de la ilustración, también me sirve dibujar otra cosa totalmente diferente, buscar imágenes en Internet o incluso hacer una lluvia de ideas entre mi círculo.

P- ¿Cuál sería tu proyecto ideal?

R- Mi proyecto ideal sería viajar por el mundo y hacer un libro ilustrado sobre sus gentes, sus costumbres y sus historias. De las cosas que no se ven a simple vista.

P- ¿Cuáles son tus referentes, lo que te inspira o te influye?

R- He tenido muchos referentes a lo largo de mi vida. Empecé a aprender de mi padre, yo leía sus libros y él me iba enseñando. Me recomendaba libros y yo los leía, a la vez que iba practicando mis escritos. En el tema de la ilustración, él me animó y me enseñaba dibujos o cuadros de distintos autores. Después fui yo investigando por mi cuenta, y de cada escritor, pintor o escultor fui aprendiendo, y sigo aprendiendo.

P- ¿Cuál sería el consejo que darías a alguien que se quiere dedicar a la ilustración y el mejor que te han dado a ti hasta el momento?

R- El consejo que daría a alguien que quiere emprender este camino es que se libere, que no se ponga límites a la hora de crear, que busque inspiración en cualquier cosa que le motive. Es el mismo consejo que me dieron a mí hace muchos años.

P- ¿Cuándo y cómo surge su interés por el dibujo?

R- Sinceramente, no lo recuerdo. Por lo que me han contado mis padres, siempre pedía algo para dibujar. Supongo es algo innato o que desde pequeña era mi forma de expresar mi mundo interior.

P- ¿Qué significa para ti la palabra «ilustradora»?

R- Para mí una ilustradora es aquella persona que mediante la representación gráfica es capaz de comunicar algún concepto, una historia o una vivencia específica.

P- ¿Qué requisitos considera necesarios para ser un buen ilustrador?

R- No considero que haya requisitos necesarios. Simplemente a alguien que le guste comunicarse mediante el dibujo, o cualquier tipo de representación gráfica, y que disfrute creando puede llegar a ser un gran ilustrador.

P- Y usted ¿cómo se define? ¿Cuál diría que es su mayor habilidad y cómo la ha ido perfeccionando?

R- Mi mayor habilidad ha sido el encontrar cosas que no encajan. Me explico. Poco a poco detectaba errores en libros de los que apenas nadie se percataba con solo un vistazo, ya fuera de ortotipografía, de estilo, de maquetación, e incluso en algunas ilustraciones me daba cuenta que algún elemento no encajaba con lo que se decía en el texto. A medida que iba leyendo libros de lingüística o gramática, cada vez detectaba más errores en libros o en cualquier texto escrito. Por eso me fui especializando en corrección de manuscritos y labores de edición. Con las ilustraciones me pasa un poco igual, intento ser lo más fiel posible al texto e incluyo todos los elementos que a mi parecer son imprescindibles.

P- Para acabar, ¿nos recomiendas un libro y una canción?

R- Es muy difícil recomendar un solo libro y una sola canción, habiendo tantos artistas y escritores. Ahora mismo me viene a la mente la canción de Juan Luis Guerra Ojalá que llueva café, pues para mí transmite un mensaje de solidaridad y al deseo de un mundo mejor para que todos seamos iguales. En cuanto al libro, El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas, es uno de mis favoritos. Enseña a conocerse a uno mismo, a controlar la ansía de venganza, a aceptar todo lo malo que venga, así como a perdonar.

Biografia

Durante sus estudios de Magisterio, finalmente opta por la especialidad de Magisterio de Educación Especial, diplomándose en el año 2012.

He de señalar que desde que nació ha sido una apasionada del arte en todas sus facetas. Desde pequeña dibujaba, escribía y bailaba. Aprendió a bailar en la escuela Dánzate en las modalidades de Danza del Vientre y Danza Urbana. En cuanto a la escritura, empezó escribiendo poesía y relatos cortos, y tiene publicados dos libros: Entre arena y tiempo (de poesía), y El carrusel rosa (novela corta), ambos publicados con Ediciones Dauro. Además, empezó a leer libros de lingüística y gramática española, y realizó cursos de escritura creativa, corrección de textos, etc.

Por último, en cuanto al dibujo, fue autodidacta. Aprendió poco a poco técnicas de acuarela y óleo. Tiene algunos cuadros y participó en diversas exposiciones. También se especializó en diseño gráfico. Ha hecho portadas e ilustraciones para libros y discos.

Cuando se sacó la diplomatura, estuvo haciendo voluntariado en distintos colegios para ir consiguiendo experiencia, mientras estudiaba en Máster de Psicopatología Clínica Infantil. Tras sacarse dicho Máster, empezó a prepararse las oposiciones de maestra, pero en el año 2013 es contratada por Ediciones Dauro como diseñadora. Más adelante también asumirá funciones de corrección, edición y maquetación de manuscritos, hasta 2016.

A partir de entonces empezó a trabajar como editora, maquetadora, correctora e ilustradora freelance tanto para particulares como editoriales, destacando Círculo Rojo y Libros Cúpula.

Desgraciadamente a lo largo de esta etapa la enfermedad apareció en su puerta: le diagnosticaron fibromialgia, fatiga crónica y trastorno neurológico funcional, teniendo que dejar su trabajo en 2021.

Actualmente, dentro de sus posibilidades, está preparando las oposiciones para Administración de Justicia.

Entrevista realizada por Miguel Esteban Torreblanca