Es así que reconociendo el alcance que tienen las redes sociales como medios de mayor difusión digital, cabe cuestionar el impacto que tiene en la conservación, considerando que ahora más que nunca tenemos mayor información sobre la biodiversidad de nuestro planeta.
La conservación es un ámbito con base en trabajos científicos e investigaciones, que requieren comprender procesos biológicos y ecológicos complejos. Por lo que la transmisión de este tipo de información, que permita despertar conciencia crítica o simplemente sensibilizar, debe traducirse minuciosamente a los actuales lenguajes universales. Se debe procurar mensajes en general con alto impacto, accesibles, y efectivos, para que así sean parte de los flujos de información que más circulan. Entonces los científicos deben conocer bien al público al que quieren llegar, para saber cómo condensar la información correctamente.
Por otro lado el público de las redes sociales más usadas, en los últimos años (como Facebook, Instagram y twiter), circula información sobre biodiversidad de manera pasiva, ahora que es más común hacer las circunstancias como vacaciones y viajes familiares públicas, y en los que los paisajes como la playa, parques nacionales y residencias con interaccion con vida silvestre, son llamativas de compartir.
La justificación detrás del esfuerzo que actualmente se le invierte a la difusión de información por medios, audiovisuales y de interacción social escrita, está en el análisis del comportamiento humano. Se habla del modelo del “comportamiento planificado”, cuando se habla de la influencia de las actitudes del entorno, en la percepción de tener poder de decisión, y las normas sociales. La construcción social, con la información y comunicación constante, altera las creencias y las percepciones de las cosas, que finalmente influyen en las actitudes y acciones de quien las recibe. Esto explicaría como la percepción del mundo que nos rodea es temporal y constantemente cambian las tendencias en todas las áreas.
Con este contexto se logra entender como pueden interaccionar la conservación de la biodiversidad y el público digital en general, sin embargo la realidad y los ejemplos de casos son los que permiten entender como se pueden utilizar las plataformas sociales como herramienta de la conservación.
Existe el análisis de contenido de redes sociales tanto visual como textual, basado actualmente en inteligencia artificial con lo cual se puede clasificar fotografías que se suben a las redes para identificar parches de los bosques o ubicación de especies, con aplicaciones como inaturalist o detectron. Por otro lado está el análisis de interacciones en las redes sociales como los “me gusta”, los comentarios y los seguidores, que ha permitido amplios alcances de la concientización por ejemplo sobre los pangolines y su tráfico, logrando mayor apoyo en su estrategia de conservación diseñada profesionalmente.
En breve análisis todo parece indicar que una correcta convergencia entre tendencias sociales y correcto manejo del lenguaje científico son el futuro de la conservación cuando hablamos de estrategias globales.
Referencia bibliográfica
Toivonen, T., Heikinheimo, V., Fink, C., Hausmann, A., Hiippala, T., Järv, O., … & Di Minin, E. (2019). Social media data for conservation science: A methodological overview. Biological Conservation, 233, 298-315.
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