Auténticas Navidades
Había estado enloquecida comprando desde hacía unos días y cocinando para preparar la cena de Nochebuena. Necesitaba tomar el aire fresco y pensar lo que quedaba pendiente para así no olvidar ningún detalle.
Había estado enloquecida comprando desde hacía unos días y cocinando para preparar la cena de Nochebuena. Necesitaba tomar el aire fresco y pensar lo que quedaba pendiente para así no olvidar ningún detalle.
Como cada año por estas fechas, las personas que colaboran con esta revista nos expresan a todos sus mejores deseos para el año que viene.
Empezamos en esta ocasión con Marisol Moreda, escritora, humanista y Presidenta de Honor de nuestra ONG.
Como en años anteriores por estas fechas, nuestros colaboradores irán desgranando sus mejores sueños, deseos y esperanzas para todos nosotros. Empezamos con los de Marisol Moreda desde España.
Tras varios trabajos sobre las diferentes discapacidades, insistimos en que es necesaria la sensibilización frente a la desigualdad y el sufrimiento de los discapacitados, y creemos que es algo a modificar pues cualquiera de todos nosotros puede llegar a serlo, incluso tras un sencillo accidente.
Marisol se rebela en este escrito contra la realidad que tratan de vendernos desde el poder, y que nada tiene que ver con la que viven y sufren los ciudadanos cada día.
Pero no, querida Marisol, somos muchos los que pensamos que no estás loca.
Cuando era niña, había en mi casa un pequeño gatito blanco, con manchas negras, juguetón y raudo, tal vez por imperativo de su ociosidad. Muchas veces yo preparaba un débil cordón al que sujetaba una bola de trapo u otro objeto cualquiera y el gatito se entretenía en correr tras él haciendo mil requiebros, moviendo sus patitas con suave elasticidad.
Ayer volví a verle. Hacía años que no sabía de él. Era mi mejor amigo. Le encontré más mayor aunque poco avejentado. Los años habían pasado por su cara y por su cuerpo, pero su espíritu estaba como la última vez que nos tomamos unas cervezas y unas patatas cuando éramos estudiantes en la Universidad y celebramos nuestro fin de curso.
Hace unos días vi el debate en el Congreso sobre las cuchillas , recolocación de la concertina con alambres que antes era de púas , ahora de cuchillas, en la valla de Melilla.
Un tiempo que habla de encuentros, de hogar, de recuerdos, de fiesta. Un momento que rompe la rutina de cada día. Un momento para abrazarse y encontrarse.
Entrañable artículo de la escritora y humanista Marisol Moreda. Presidenta de la Fundación Herederos de la Mar, es también colaboradora de nuestra revista y Presidenta de Honor de la Ong Otromundoesposible.