Chávez quiere comprarse una revolución
Normalmente los padres suelen reprender a sus hijos prohibiéndoles ver la televisión, sin embargo los cubanos, cuando sus hijos se portan mal, los amenazan con obligarlos a ver la televisión estatal. Chávez ha cometido un grave error al cerrar un canal opositor que llevaba medio siglo al aire. Guste o no, esto no fue un ataque al poder mediático capitalista sino un golpe a la identidad cultural venezolana que tendrá severas implicaciones sobre su Gobierno. Pretender sustituir las telenovelas y el entretenimiento de los pobres por una patética programación «revolucionaria» es tan grave como dejarlos sin comida.