Y otra vez, la llegada de un Año Nuevo…
Nuevamente a pocos pasos de la llegada de un nuevo año y, con él, trazándonos nuevas metas que con muchas ilusiones deseamos poder cumplir.
Nuevamente a pocos pasos de la llegada de un nuevo año y, con él, trazándonos nuevas metas que con muchas ilusiones deseamos poder cumplir.
Hace unos días vi el debate en el Congreso sobre las cuchillas , recolocación de la concertina con alambres que antes era de púas , ahora de cuchillas, en la valla de Melilla.
Queridos lectores, aprovecho este bellísimo espacio para dar voz a mi voz, una voz que en diferentes ocasiones ha tenido que silenciarse ante la discriminación, ante situación de injusticia vividas en carne propia y no.
Aunque suene trillado, todos lo digan y pocos lo cumplan, lo que más me gustaría desearle al mundo para Navidad es lo mismo que se deseó a la humanidad desde los cielos cuando inició la Primera Navidad, aquella donde vino al mundo un pequeñito que es el regalo más grandioso que se ha ofrecido a la humanidad, Nuestro Señor Jesucristo,¡ El Príncipe de Paz!.
De Oriente a Occidente y de Occidente a Oriente, un periodo de reconciliación y buenos deseos se expande por el Mundo y en este caso “Archi” nos enseña una lección.
Para los despistados que no lo hayan notado, ya ha llegado la Navidad. Y se me presenta la oportunidad de pedir algunas cosas para el nuevo año. La lista es enorme en un principio, pero disminuye al priorizar.
Nuevamente falta muy poco para las dos festividades más esperadas del año: La navidad y el año nuevo.
Para la celebración de estas fiestas de fin de año, que solamente las separan unos pocos días, hacemos muchos preparativos pues todos aguardamos muy emocionados su llegada. En la Nochebuena nos reunimos con nuestros familiares y algunas amistades, buscando en esa noche que reine la paz, el amor y todos los demás buenos sentimientos. En la última noche del mes de diciembre nos alistamos para darle la bienvenida al nuevo año que va a empezar….
Engañamos a nuestros hijos con mentiras piadosas como Papá Noel o los Reyes Magos, y además intentamos que este engaño permanezca el mayor tiempo posible no sólo por ellos sino por nosotros mismos, quizás porque nos gustaría que existiese aquello que nos devuelva la esperanza de que la utopía esté a nuestro alcance.
Cuando desde la editorial me preguntaron si deseaba enviar unas palabras en relación a las Fiestas próximas y deseos para el mundo, una palabra se me vino a la cabeza, y esa fue PAZ.
Ya está aquí. Ya ha vuelto la deseada y, ahora para no tantos, feliz Navidad. Fechas de reencuentros, comilonas, excesos, regalos, añoranzas… Y miles de cosas más.