¿Es necesario poner LÍMITES y establecer REGLAS con los niños?
Los niños necesitan ser guiados por los adultos para que aprendan cómo realizar lo que desean de la manera más adecuada.
Los niños necesitan ser guiados por los adultos para que aprendan cómo realizar lo que desean de la manera más adecuada.
Como padres, es prioridad establecer habilidades de comunicación en el hogar, creando un clima de confianza para que nuestros hijos se sientan cómodos y expresen sus sentimientos e inquietudes libremente.
Hoy decidimos compartir con todos ustedes esta noticia la cual merece tomar un rato de nuestro tiempo y detenerse a leerla, como padres de familia o representantes no podemos permitir más violencia de ningún tipo, hacemos un llamado de NO A LA VIOLENCIA.
Es muy normal que los adolescentes tengan curiosidad de querer probar algún tipo de drogas, ya sea por su interés en descubrir nuevas cosas, o por encajar en un nuevo grupo de amigos, ante esta situación de manera anticipada los padres debe desarrollar en el joven un pensamiento crítico y enseñarle maneras de divertirse sin necesidad de acudir a ellas.
A medida que nuestros hijos crecen, uno comienza a soltarlos de a poco; comienzan los permisos para ciertas actividades, que parecían estar muy lejanas en el tiempo. Y aunque tengamos miedo de los peligros y tentaciones que acechan hoy en día, llega el momento que debemos abrir las puertas de la libertad y dejar que vivan las experiencias propias de la edad.
Desde muy pequeños se debe inculcar la educación vial puesto que los niños no sienten peligro al salir a la calle, su único objetivo es jugar.
El juego constituye una actividad esencial para el desarrollo del individuo como lo es la educación, la alimentación o la salud.
La palabra éxito se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento. Es alcanzar nuestras metas, es cumplir nuestros sueños, es vivir lo que deseamos.
El respeto es un valor que permite que el hombre pueda reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades del prójimo y sus derechos.
En sus primeros siete años de vida el niño está totalmente entregado a su medio ambiente. Siente plena confianza, pues él está fusionado con su entorno y no puede sustraerse de esa entrega. Por lo tanto no será lo mismo si el ambiente es armónico o caótico.