Alemania: lo obtuso y lo insolidario
Es obtuso pedir a los países periféricos que reduzcan sus déficits fiscales, es decir, su demanda, que absorbe producción alemana y mantiene su empleo. Es insolidario porque la deuda de estos países es la contrapartida de importaciones que en la década pasada aliviaron la recesión alemana y que debieran ser agradecidas/pagadas, permitiendo –mejor aún potenciando– una demanda agregada fuerte que les rescate ahora de su postración.