Mi primera misión: elecciones en Bosnia
Septiembre 1997. En convoy escoltado por los tanques de los Cascos Azules italianos nos acercamos a la pequeña localidad de Visegrad, y frente a mi se erige poderoso, inalterable a los avatares del tiempo y de múltiples conflictos a lo largo de siglos de historia, el puente de piedra sobre el río Drina.