Aparecen otras palabras por ahí que vienen a decir lo mismo, estás son: reintegracionistas, reincorporacionistas, reinsercionistas o autonomistas y, ahora ha aparecido una nueva, pero contradictoria y  ambigua, como es:“reparacionistas”.

Seguir las modas y no tener un eje firme y asentado, sería un error político. Porque cambiar por cambiar, con el recorrido que tiene ya Reunificacionistas, provocaría confusión y desinformación más que ayudar a la causa..

Los egos de las personas son nuestros mayores enemigos. En el hispanismo en general y en el reunificacionismo en particular, no avanzamos como se debiera por dos motivos: el afán de protagonismo de las personas y la desidia. Nuestro enemigo es más interior que exterior, aunque también lo hay exterior, claro que sí. Olvidemos hoy la desidia y centrémonos en el protagonismo mal entendido.

El Ideal es la reunficiación de España y Puerto Rico. Es muy normal que las personas que estamos trabajando en el reunificacionismo le dediquemos mucho tiempo y dinero, es nuestra elección, no hay excusas. Suele ocurrir que aparecen nuevas personas que se apoyan en el trabajo de los que más o menos llevamos la bandera reunificacionista, y no reconocen el esfuerzo de los que ya estamos.

Cuando es constante este hecho, produce frustración en nuestra gente.

Mal por ellos, mal por el que llega nuevo si actúa así. Pero mal también por nosotros, es humano enfadarse cuando sientes que toman tú trabajo y ni siquiera te nombran; yo lo he vivido en mis carnes. Hace unos años entreviste a una excarmelita, estuve unos cuatro meses dedicándole las tardes de los domingos para desglosar “Las Moradas” de Santa Teresa de Jesús. Se hizo el libro y en la edición del mismo ni siquiera aparezco mencionado, cambió mi nombre por otro.  Me escuece, claro que me escuece, no obstante, no hay que detenerse, hay que seguir sin ahondar en el malestar.

Los Reunificacionistas debemos mirar más lejos y más alto que el quedarnos atrapados en nuestras personalidades. No tenemos tiempo para caer en celos. Hay que estar en el Ideal, el reunificacionista debe trabajarse así mismo para crecer como persona.

La organización en la que participo, Reunificacionistas en Acción, fue creada para reunificar España y Puerto Rico, ese es el Ideal (ya lo he mencionado, pero quiero que el lector tenga presente que es un Ideal y qué hay unos pasos intermedios).

Entre esos pasos intermedios, está el de que los puertorriqueños obtengan la nacionalidad española. Aquellos que conocen nuestro trabajo, no deben de perder de vista que nuestro Ideal (y lo pongo en mayúsculas) es la Reunificación y no nuestra gloria personal. El que le den la nacionalidad española a puertorriqueños y por ende a cubanos, es un objetivo importante, pero  no deja de ser un medio más para llegar al Ideal. ¡Un objetivo solamente!

En el caso puertorriqueño, si dentro de la isla y en la diáspora conseguimos que haya un número importante de españoles por haber obtenido la nacionalidad, en unas futuras elecciones puertorriqueñas tendríamos votos de españoles, lógicamente. Todo casa perfectamente en una táctica a medio-largo plazo.

Reparatistas

En octubre de este año 2025, han habido en algunas universidades de Puerto Rico una serie de conferencias sobre la viabilidad de que los puertorriqueños recuperen la nacionalidad española. Las da un profesor de una universidad española, Rafael Maldonado.

Maldonado habla de la reparación por parte de España con los puertorriqueños, (Los Reparacionistas),  devolviéndoles la nacionalidad española por reparación. Los reunificacionistas no estamos de acuerdo en el término porque España no tiene que reparar nada, pero sí, en el fondo, porque España tiene que abrir los brazos a sus hijos.

Rafael Maldonado

Nosotros pensamos que los habitantes de Puerto Rico en 1897 eran españoles, luego sus descendientes son españoles. No le damos más vueltas al asunto. La diferencia de Maldonado con los Reunificacionistas es que él habla de personas y, nosotros hablamos de personas y territorios.

Maldonado cae en otro error, tiene la contradicción de diferenciar a cubanos y puertorriqueños. Nosotros no. Si un cubano en 1897 era español, sus descendientes son españoles, y punto. La ley tiene que ser siempre la misma, no puede ser para unos sí, y para otros no. Evidentemente los puertorriqueños bastante tienen con reclamarlo para ellos, pero debe sobrevolar la misma ley para todos, cubanos y puertorriqueños.

Antes, este profesor seguía una tesis equivocada: la nacionalidad por lealtad. Como aclara nuestro presidente de Reunificacionistas en Acción, Carlos García Guerrero: «España jamás ha dado la nacionalidad a nadie por lealtad, y a los sefardies se la dio como una “gracia”

Maldonado lo basaba en que Puerto Rico no pidió la independencia (cosa que es cierta) y  como Cuba  la obtuvo con las armas (cosa que no es del todo cierta), no tienen derecho los cubanos. Hoy en día, tenemos fuentes más concretas al desclasificarse documentación de la guerra hispano-americana (léase el libro de Federico Santaella “1898 Crónica de una derrota pactada”).

Podemos ver que la leyenda negra también tiene eco con Cuba. Tras años de regar las mentes de los cubanos, han hecho olvidar que la mayoría de los manises no querían caer en manos de los americanos, pelearon en el bando español porque eran españoles.

Es de agradecer que Maldonado haya ido cayendo de su error y rectificando. Lo que aparece en la prensa puertorriqueña así lo indica y da la razón a la tesis del jurista cubano Maikel Arista qué, incansablemente, ha dicho que la obtención de la nacionalidad española depende solamente de derogar el artículo 9 del Tratado de París.

Claro está, que nosotros, los Reunificacionistas, vamos más allá, pedimos la derogación total del Tratado de París, porque denigra a España y  además no está aprobado en las cortes españolas.

Mérito

Maikel Arista

Hay que dar el mérito que quién puso “de moda” y que se hable en los últimos años del Tratado de París, fue Maikel Arista (y su organización Autonomía Concertada para Cuba), el cual tiene un contencioso en los tribunales españoles sobre este tema.

Antes hablaba de lo injusta que es la vida, porque los que andamos en esto de la Reunificación conocemos el esfuerzo y dedicación de Maikel Arista y que, prácticamente, lo que está presentando Maldonado como original, no es más que una adaptación de lo propuesto por Arista. También es bueno recordar que nunca dio la espalda a Maldonado, y quiso colaborar con él (cuando apareció en el candelero hace menos de un año  porque llevaba muchos años en el caso). Cosa que Maldonado siguiendo no se qué estrategia, bloqueó cualquier posibilidad. No obstante, ha ido incorporando la literalidad del discurso de Arista. Sí, tenemos que reconocer en Maldonado, que ha sabido mover lo necesario en la universidad puertorriqueña para obtener una gran difusión mediática en Puerto Rico.

Mi recomendación a Maikel Arista sería la de subirse en la ola provocada por Maldonado, las olas tienen un tiempo y luego caen, pero sería muy positivo para la causa decir: -Me alegro mucho de que el señor Maldonado haya tomado mis palabras y mi trabajo pidiendo conmigo  que los puertorriqueños recuperen la nacionalidad, bienvenido a la lógica. Ahora solo falta que acepte que solo hay una ley y, sí los puertorriqueños son españoles, los cubanos también y están en derecho a recuperar la nacionalidad española-.