Luisa, una lectora española de la revista nos ha enviado este escrito pidiendo que sea publicado. Manteniendo nuestro espíritu de difundir todos los textos recibidos, con la debida identificación, les trasladamos su opinión sobre la reciente anulación de la Doctrina Parot que, para aquellos lectores no españoles que lo desconocen, se basa en un dictamen del Tribunal Supremo de febrero de 2006, por el que la ejecución de la totalidad de la condena comienza con las penas más graves y los beneficios se aplican individualmente para cada una de ellas, y no sobre el máximo legal de 30 años de permanencia en prisión. De este modo, una vez cumplida la pena más grave, se debe cumplir la siguiente, y así sucesivamente hasta el límite legal, lo que alarga la estancia en la cárcel.
Nuestra lectora denuncia que con esta anulación, presos pertenecientes al grupo terrorista ETA, condenados por diversos asesinatos, saldrán en breve de prisión.