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Cuando en enero pasado salimos al-camino en el “Hacia el Festival chileno de la Filosofía 2025”, lo hacíamos independiente de cualq compromiso con alguna institución universitaria, chilena o d’algún otro país.
Motivos muy prácticos nos acompañaban. Así, no esperar un proceso burocrático de meses de postulación e (inciertas) decisiones –a ver si conseguíamos el financiamiento para no gastar “un-peso-del-bolsillo-propio” en el intento. Gracias a esta actitud, en 2025 hemos completado + de 10.000 kilómetros de parcours.
Algo diverso de los comments que he desde hace años escucho “tupido-y-parejo” de académicos de jornada-completa de las “mejores-universidades” chilenas, quienes señalan los muy-muy interesantes “proyectos-de-investigación” que tienen en carpeta –pero que aguardan indefinidamente hasta que (por ejemplo) un Fondecyt chileno se los financie…
A ello sumamos motivos algo + sustantivos: (A) confirmar por los hechos, nuestra autonomía e independencia para meditar. Para tomar todas las decisiones referidas a lo-que-pensamos, cómo-cuándo-dónde lo hacemos, y qué destino asignamos o esperamos para los resultados de nuestras tareas; y (B) comenzar nuestra reflexión “al/tiro”, comenzar como si hubiéramos comenzado ayer, comenzar como si “el-mundo-se-fuera-a-acabar” –como si la segura-muerte nos hiciera ya señales de bienvenida…
Vamos, hemos ido, literalmente por los caminos-de-Chile. En algún bus de recorrido nacional, en el vehículo d’un amigo o amiga, llegando a la localidad que preferimos –grandes y pequeñas–, y para contactar a quienes nos parezcan + adecuados (o a “todo-el-mundo”).
Y, cuando caracterizamos como ciudadana nuestra orientación y cumplimiento discursivo, significa que nos encontramos, por igual, con académicos de unidades universitarias de Filosofía (o de disciplinas afines: de La Serena a Arica, de Valdivia al Cabo de Hornos, en Querétaro o San Luis Potosí, México, NO hay tales unidades académicas), con Centros Culturales (de gestión estatal, privada o mixta), con “usuarios-amigos” de las Bibliotecas Públicas, con públicos de librerías, con clubes de Adulto Mayor, con JJVV, etcétera.
Hay quienes nos señalan como “divulgadores-de-la-filosofía”. Sí. Cuando “divulgación” hable de “vulgo” pero no de “chakra”: de las gentes de toda clase, pero tratándola siempre como personas inteligentes. Nunca como gente necesitada de la “luz” de los “expertos-en-algo”.
Divulgar sin chakrear
Resumiría la consigna. Y en esto no somos originales pero bastante wenos discípulos de alguien como Brian Greene –físico y matemático de Columbia University, NYC. Conversar como él, ante las cámaras abiertas, ante los públicos + diversos, de cualq lugar del planeta, de los temas más complejos con los últimos premios Nobel, con quien ha publicado el libro más leído el último semestre, pero igual como si “hicierámos-sobremesa”.
Entonces, quien nunca ha estudiado física cuántica o de la gravitación cosmológica, se descubre tan entretenido e interesado en la sustancia de lo que Greene e invitad@s dicen, que al cabo de algunos meses de asistir a su podcast-you tube, es capaz de comenzar a leer artículos y libros de la disciplina como un conocedor-del-asunto.
Greene es académico en-forma. Y su podcast ninguna dependencia debe a una institución del saber –fuera de la que, con los años, ha creado y hoy llega a resultar una verdadera Universidad-virtual. Consúltela en WorldScience Festival.com. hace “academia” fuera de la Universidad (recuerden esto para Alejandro Vigo).
“Todos y cualq” puede asistir o no-asistir a esas conversaciones y, a veces, duras polémicas. Son gratuitas. Ninguna concesión facilista las preside. Nada de “ciencia-pa´l-pueblo”, nada de “ciencia-pa’-la-galería”, o semejante…
En el “Hacia el Festival chileno de la Filosofía” lo hacemos parecido. Y con otros modelos y con otras variaciones y “originalidades”. Mas NUNCA proponemos “filosofía-pa’-ignorantes”, para legos, para los gente carente-de-alta-cultura. Seguimos al wen marxista (hasta la muerte) de Antonio Gramsci, en su frase digna de varios libros y una colección de ensayos, que dice:
“Todos los hombres son filósofos”
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Con Vigo nos conocemos desde hace unos 20 años. Nunca me ha hecho clases, pero he asistido a + d’alguna suya. Una suelta, en algún curso acerca de Aristóteles. Y lo he escuchado en Congresos, en el CEP, y conversado en el post de todo ello. En las pausas-café que pululan los años transcurridos. Creo que incluso aportó, o estuvo a punto de aportar, un ensayo original a mi libro “Filósofos chilenos y el Bicentenario” de 2010-12.
En 1973, dice, tenía 14 años. Así que lo excedo hasta en edad…. Y en humildad, pues durante nuestra última conversa me respondió que la propuesta de un texto conjunto para el asunto: <Discernir las diferencias entre un “filósofo” y un “profesor-de-filosofía”>, lo pillaba ya demasiado ocupado y algo viejo…
–Además, Fernando, usted sabe: yo sólo soy un profesor de filosofía, añadía sabiendo que yo sé que Vigo es eso y un pensador-de-fuste.
Entiendo que Vigo resulta tan en-forma como Greene, en lo que a academias se trata. Que siempre ha estado contratado por alguna Universidad –en Chile, en Argentina, en Alemania, …
Pero anoche escucho la entrevista que la primera semana de diciembre, le hace Cristián Warnken en el baudelariano podcast “Hipócrita lector”. Tengo páginas que decir de esa entrevista, así que me voy al meollo del asunto de éstas.
Transcribo (pues ustedes saben: en poesía y filosofía, las palabras , c/u, cuentan):
<¿Qué pasa hoy con la filosofía? Nos encontramos ante una actividad social hiper profesionalizada con sus pro y sus contra. Si me apuras, Cristián, más contras que pro, pq está totalmente intervenida por la revolución tecnocrática de la Universidad.
El daño que esto hace a la práctica filosófica, si no es letal, estará muy cerca de serlo.// Y añade casi en un murmullo: “Perdonen por esta opinión un poco oscura”…//
Mi maestro alemán Bilan, en los años ’60 decía qu’en contextos contemporáneos, sólo se puede dedicar a la ciencia, quien puede vivir d’ella. Hoy sin embargo pareciera que eso de “vivir-d’ella” implica “no-poder-dedicarse-a-ella”.
Pq la intervención tecnocrática de la institución universitaria ha llegado a un punto tal que ya hay muucha gente que piensa que, para poder dedicarse a la vida del intelecto, es necesario salir d’ella.
¿Es necesario fundar una “academia” fuera de la Universidad? (pausa de silencio)…
Yo, en cambio (continua como recuperándose de una súbita flaqueza de carácter, d’un momento que no debió tanto ocurrir, como habiendo confesado demás), tengo mucha esperanza, pq confío en Aristóteles cuando dice al comienzo de la Metafísica, que el ser humano desea “por-naturaleza-saber”. Esta idea nos ubica en algo muy gratuito de saber y de la vida intelectual.
Lo cual no significa un optimismo con la institución universitaria. Si ella se enajena de su esencia, el saber buscará otros caminos.>
“El saber buscará otros caminos”… Bienvenido Alejandro a las ETAPAS 2026 del “Hacia el Festival chileno (y +) de la Filosofía”.
Una “salida” bastante institucional la de Vigo ante la cámara/micrófono –y para toda audiencia planetaria (como la mía). Me resulta algo menos “optimista” el panorama post los 10.000 kilómetros de 2025.
O, más bien, ante esta “esencia-enajenada” de la Universidad del s XXI, o uno actúa decididamente “al/tiro”, o a uno la historia y la época lo arrollan sin piedad. De los indecisos es la disolución alrededor. No del carácter virtuoso, de la virtud aristotélica en la Ética a Nicómaco.
Soy su hija, aunque a él no le guste. Llevo años sin hablarme con él. La entrevista la vi de casualidad y de hecho llegué a tu artículo un poco rebuscando después de verla.
Sin embargo, Fernando, has dado en el clavo. Él siempre ha estado y estará protegido por la institucionalidad que él se jacta tanto de atacar. Es su modus vivendi. Esto tiene una raíz psicológica y biográfica, como dice él al final cuando le hace un panegírico a Hayek.