Cumpleaños de la Tirana del Tamarugal, Atacama
Despertamos en un catre de madera pelada. Sin colchón ni sábanas, vestido de toda la ropa que cabía en la mochila al salir y cubierto una frazada delgada que otro “peregrino” me emprestò.
Despertamos en un catre de madera pelada. Sin colchón ni sábanas, vestido de toda la ropa que cabía en la mochila al salir y cubierto una frazada delgada que otro “peregrino” me emprestò.
¿Cuántas personas humildes quedan en el planeta? Quien sabe…
Hay instantes en que Alberto Mayol, sociólogo chileno actualmente en España y ex candidato presidencial del “autodenominado” (como se usa decir a veces) “Frente Amplio” –hijo de un funcionario de la primera línea bajo las òrdenes directas de Pinochet-, roza a veces los modos filosóficos.
Asumo una lectura del discurso de aceptaciòn del grado de Doctor Honoris Causa otorgado al sociòlogo Pedro Morandè por la P. Universidad Catòlica de Chile[1].
Este Jorge fue amigo y mi ùnico mentor de teorìa poètica. Hemos sido «existencias» viviendo la historia de los siglos XX y XXI. Este es mi recuerdo-regalo para èl –y para tant@s amig@s de Madrid y Parìs, esos años 80…
La semana pasada he hablado un tanto de Sabine Hossenfelder, vigorosa y bella físico teórica quántico-relativista, “viva y productiva”. Y me ocurrió relacionar sus alegatos y tesis “fuertes” –dentro de las polémicas “internas” de los científicos quánticos actuales–, con la filosofía de un Jacques Derrida. Pues, ahora debo, me parece, elaborar un poco más en esto.
“El medio es el mensaje”, escribìa McLuhan y los años 60 se felicitaban, desde las Univer-cities de EEUU especialmente, de conocer tanto de la contemporànea “sociedad de masas”.
Èl nunca escribió una “novela”. nada con 100 pàginas. Èl, el otro, pues sus “Obras Completas” no llegan a màs de 500 pàginas
Una “tesis” fuerte posible de entrada dice:
Mucho me temo que lo irónico y efectivo de las líneas siguientes sea adecuado màs allà de las aulas universitarias chilenas.