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Como epígrafes de cuanto aparezca por acá, dos posibilidades d’este libro:
^”el sino no es si no” –que encontramos en su página 5, y
^”a los gatos tiñosos/a las del bien y a los perdidos”, ídem pg. 15
2
Entonces volver a este: “El sino no es si no” de la página 5 de su poemario de 2010 en edición artesanal-rebelde…
Claro. Una cosa con el “detalle”. Y otra cosa de gramática. De letras pegàs o separadas –signos/rayas cuyas mínimas diferencias dicen lo qu’hay que decir. Con este uso del “es” aristotélico: conectivo “formal” (como un S es P), o “sustancial” (S es un poema). La frase pareciera sintácticamente demasiado “bien” construida. Y creo que aun da pa’ +.
Entonces, el “nivel-significacional”. <Sí>, no el pronombre, sino el afirmativo. Obvio, como el “no” de negar –un no secundario: no parece con-sentido (sino absurdo) negar sin haber afirmado aquello que ahora sì podemos negar….
Y el “sino”…, ¡qué locura!: <conjunción adversativa>. Se usa para contraponer dos conceptos, cuando uno afirma, y niega el otro. No esto “sino” lo otro…
Pero sino tb destino y fatalidad. El destino feliz y fatal de un sí que siempre llega al no. De una “vitalidad” que conduce a la “mortalidad”. ¿O el misterio/enigma de la celebración en una tragedia griega clásica: el placer antes (y durante) las muertes de todos y de todo?
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En la página 7 –borrosos números intencionados mediante-, m’encuentro nada menos que con un Nietzsche “maduro” –si esta figura es posible. Pues un modo de traducir Ûbermensch dice aquel “último-hombre”(mejor que “superhombre”), por cuanto se trataría de un colega humano devenido finalmente –tal como escribe <Nuwa>, nuestra reseñada–, devenido un “autista vitrineante ensimismado”, y con ello parafraseando ese Nietzsche del casi ultrahombre que decimos. Fijo/definido en una sonrisa de la estupidez total. Wena la línea Nuwa.
4
Las niñas, se sabe –“se”: palabra señalando un “don Nadie-todo’l-mundo-lo-hace-así”, son sufridas, lindas y no tanto, tontitas o clever, románticas-pajaritas …, aun cuando hay tb “Niñitas amargas” –pg. 11. No amargadas, que sería fácil: cualquiera es un frustrado-de-su-vida (perder-es-más-fácil), sino amargas. Como hermanas del chocolate amargo, ricas & rico. Idem del amargo del pisco sour –que entonces dice doble. ¿Cómo? ¿También ácidas las niñitas?
5
Paso a paso. Página a página.
Tb prosista (¿o prosaica?). “Por algunos momentos –le digo-, requiero el total aislamiento de los seres humanos” –pg. 12.
Qué seria frase. Y tan precisa. Ella “requiere”, no es que necesite o desespere. No. Requiere. Con estupenda y tensa calma. ¡Ah!, cómo no recordar: “Y armados de una ardiente paciencia/ Entraremos a las espléndidas ciudades”, del cojo de Rimbaud-avejentado en Marsella listo pa’ morir.
6
Cuatro líneas + abajo…
“Será la forma vagar por las calles ser un observador”. Esto tb lo escribió el Grande de Ch. Baudelaire. Él se dijo un voyeur des passantes. Se iba horas por les rues del París cambiando en ciudad moderna de mediados del XIX.
Voyeur dice aquí observador-atento, mejor que voyerista sexual, qu’es + fome por trillado.
Así en “A une passante” (Les fleurs du mal), se trata de l’inauguraciòn del amor fugaz como “romanticismo-e-instante”, no como amor de motel.
7
Wen numero…
No digo nada yo. Que lo diga esta chica-Grande
“VECINOS”
El orgasmo llegó indecoroso
Lastimero
A propósito de nada.
Jornada aciaga
ponzoñosa
raída por el aire colado del techo
por el aislapol que nieva[1]
resquebrajado el suelo
Las hormigas al acecho
La carnada sobre la mesa
Golpes de pelota en la latas de la reja
Reggaetón
Sound
Pelotudeces promiscuas de moda
Teleseries con el volumen a todo chancho
Arroz
Vienesas[2]
Papas con mote
Vino
Mucho vino
Del que sea
Carne de perro
De caballo
Entrañas
Vísceras
Añejas vísceras
L’angustia en fogonazos
Destellos de antenas prendidas
Apagadas
Aspiradas
Me dan cien
Cincuenta
pa’ los quinientos
Las viejas con la escoba en la mano
se miran
Se acercan se huelen
Se lamen
Hablan
Brutos monosílabos de expectación
Tremendas bocas abiertas
Ojos desbocados
Quién llegó tarde
Quién no llegó anoche
Hay visto cómo toma
Qué escucha
Quién entra a su casa
Todos amantes
La puta
La loca
Alcohólica
Volà
Rajà
La chupa
La traga
La muestra…

[1] En Chile, “Aislapol” es la marca comercial de este producto químico consistente en unas “planchas de poliestireno”, especie de objeto-masa-casi-puro-aire, que puede resultar desecho en fragmentos que semejarían copos de nieve (si ud. pasa por estas imaginaciones).
[2] Idem llamamos en Chile “vienesa” un “hot dog” gringo. Un embutido de cerdo.
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