La crispación social se une a una problemática que ha puesto en manifiesto la abogada Alba, afirmando que “la gente no sabe para qué vive”. Su intervención advierte de que los problemas en el Viejo Continente van más allá de la economía y de la política, prestando especial atención a nivel social: “Europa no se está hundiendo por la economía ni por la política, sino porque la gente no sabe para qué vive».

En este sentido, Alba sitúa el foco en lo que define como un colapso silencioso: “Hoy el mayor colapso no está en las urgencias, está en el vacío existencial”. Asimismo, se apoya en una realidad que afecta a los profesionales sanitarios diariamente. “La mitad de las consultas ya no son por enfermedades, es por falta de propósito”, sostiene.

A pesar del progreso material y tecnológico, empieza a crecer también la soledad y la fragmentación social. Una pérdida de referentes comunitarios y de proyectos que deja a muchas personas sin una guía de cómo seguir con sus vidas: “Estamos tratando los efectos pero ignorando la raíz”.

Alba: “Si no devolvemos a la gente un propósito, ningún sistema sanitario va a aguantar”

La abogada advierte también de que el sistema sanitario está asumiendo una carga que no le compete. “Profesionales saturados porque les piden cubrir un vacío emocional que no les corresponde”, señala, alertando de que la medicina acaba siendo un parche ante un problema social más profundo. En esta línea, menciona el aumento de suicidios, adicciones y somatizaciones como síntomas de una misma crisis: “Estamos viviendo la mayor crisis de sentido de nuestra historia y nadie quiere admitirlo”.

Para Alba, Europa vive atrapada en un modelo que ha debilitado la esperanza colectiva y los ideales compartidos, lo que termina pasando factura a la salud física, mental y social. “Si no devolvemos a la gente algo por lo que luchar, un propósito, una pertenencia, ningún sistema sanitario va a aguantar”, concluye.

Publicado en marca.com