Reflexiones sobre la globalización
Ayer hizo un espléndido día de primavera a pesar de estar a finales de febrero. Me senté para observar a unos niños que jugaban, no serían más de docena y media y sin embargo, pude contar hasta tres razas diferentes y varias etnias. Trataban de imitar a sus ídolos futbolísticos pateando un balón de reglamento de cierta sonora marca, fabricado en cualquier país asiático, las camisetas y sudaderas lo eran de tres o cuatro conocidas multinacionales.