Los Intocables en España
En España hay determinados estamentos que son intocables. Es una terrible afirmación con la que cada día estoy más convencido, a la luz de determinados hechos.
La libre opinión de ciudadanos críticos dispuestos a escribir
En España hay determinados estamentos que son intocables. Es una terrible afirmación con la que cada día estoy más convencido, a la luz de determinados hechos.
No se salva ni uno. Ni un solo partido político puede presumir de que en sus filas no haya habido corruptos, mangantes, prevaricadores o sinvergüenzas. No sería de extrañar en otra profesión, puesto que en cualquier función profesional o pública tiene que haber de todo, solo por un simple cálculo de probabilidades. Sin embargo, en los representantes políticos la falta es mucho más grave puesto que deberían ser los garantes del Pueblo y sus mejores valedores.
Si han leído mis artículos últimamente, sabrán que me he pronunciado en varias ocasiones acerca de la situación de Cataluña y su continuidad en España. Así las cosas, la reciente decisión del Tribunal Constitucional de suspender la consulta prevista para el 9 de noviembre sobre dicha permanencia sería una buena percha para retomar el tema, pero resulta que, pese a que los grandes medios se hayan sentido más atraídos por la cuestión secesionista, el mismo día que se pronunciaban los altos magistrados, Cáritas arrojaba un dato escandaloso, más de 2,5 millones de personas en España necesitó en 2013 atención de esta ONG.
A mediados de septiembre Alexander Fleming regresaba de unas vacaciones y se reincorporaba, el día 22, a sus trabajos de investigación en uno de los sótanos del laboratorio del Hospital St. Mary en Londres. Tal día como ayer, un 28 de septiembre, descubrió que uno sus cultivos bacterianos olvidados en su laboratorio hacía más de un mes, mostraba una destrucción celular alrededor del hongo contaminante. Había descubierto la penicilina.
Yihad quiere decir en árabe lucha, concretamente significa el esfuerzo que todo creyente debe realizar para convertirse en un buen musulmán. Pero también puede interpretarse como la guerra santa, refiriéndose al decreto coránico de extender la ley de Dios entre los no creyentes. Dice el Corán en su Sura 2:190-192:
«Combate en el camino de Dios a quienes te combaten, pero no seas el agresor. Dios no ama a los agresores. Mátalos donde los encuentres, expúlsalos de donde te expulsaron. La persecución de los creyentes es peor que el homicidio: no los combatas junto a la mezquita sagrada hasta que te hayan combatido en ella. Si te combaten, mátalos: ésa es la recompensa de los infieles. Si dejan de atacarte, Dios será indulgente, misericordioso.»
Los últimos datos aportados por la Comisión Europea acerca del Programa Erasmus contienen, al margen de otras cifras más relacionadas con la economía, una estimación de que alrededor de un millón de niños ha nacido de parejas surgidas de uno de estos intercambios estudiantiles en los 27 años que lleva en funcionamiento. Un millón de razones para seguir defendiendo una iniciativa tan denostada por algunos.
«La salud que viene» es un excelente libro dirigido a alertar de a) la contaminación química y b) la contaminación derivada de las ondas electronagnèticas. Leyéndolo te enteras, entre otras cosas, de las serias sospechas existentes en relación a los daños a la salud que pueden causar las ondas wifi.
Ha tenido suerte el primer ministro británico con el resultado del referéndum en Escocia. Él ha sido desde el principio el principal opositor a la independencia de esta región, y sin embargo, permitió la salida de las urnas, a pesar de lo caro que pudo salirle. ¿Por qué lo hizo entonces? Su respuesta: «ante todo soy un demócrata». Suerte que en Gran Bretaña la democracia no es inconstitucional.
La decisión de los escoceses de continuar en el Reino Unido tiene varias lecturas según los sentimientos de cada uno de los votantes y un par de lecciones para todos: El innegable derecho de los Pueblos a expresar y decidir sobre su futuro y que este derecho se pueda manifestar en libertad, sin ningún tipo de presión, ni de rencor. Las palabras de Artur Mas en su rueda de prensa de hace unos minutos son muy significativas.
José Rizal fue un importante escritor, intelectual y humanista del siglo XIX. De origen filipino, escribió toda su producción literaria en nuestro idioma, en aquel país que fue colonia española durante más de trescientos años. Publicó novelas tan trascendentales como “El Filibusterismo” o “Noli me tangere”, además de varias obras de teatro y abundante poesía de gran calidad y sensibilidad.