En Venezuela no solo se incendian los vertederos a cielo abierto manejados por el gobierno, sino que, las comunidades justifican la quema de basura en calles, avenidas y terrenos baldíos, creemos muy oportuno informar sobre este tema.
Desde que el ser humano inventó la basura, no hemos parado de producirla. A principios de los 70 las bolsas plásticas de polietileno empezaron a forrar nuestras vidas al punto de poner en peligro la vida misma en el planeta, a pesar de ser un insumo no vital es más utilizado que las cosas vitales solo por simple comodidad, lo cual refleja nuestra monumental irresponsabilidad.
En el curso de los próximos 30 años la generación de desechos a nivel mundial, impulsada por la rápida urbanización y el crecimiento de las poblaciones, aumentará de 2010 millones de toneladas registradas en 2016 a 3400 millones.
«Coge una bolsa y guarda en ella todos los residuos inorgánicos que produzcas en 24 horas». Es el juego que propone Trashlation a los consumidores de todos los rincones del planeta. ¿El objetivo? Investigar y reflexionar en torno al consumo y el desecho.
En relación al cambio climático y la situación medioambiental del planeta considero que en general no se está concienciado de la gravedad de la situación y que por eso no hay presión suficiente sobre los gobiernos para conseguir que se implanten medidas eficientes que provoquen un cambio radical.
El desarrollo sostenible no puede continuar siendo una fórmula hueca justificadora de prácticas antiecológicas ni tampoco una utopía inalcanzable.
En los vertederos españoles se acumulan 275 millones de toneladas de materias primas valiosas, más de nueve millones de camiones de gran tonelaje.
Una de las consecuencias más nocivas del crecimiento poblacional y económico ha sido la desbordante producción de desperdicios. Basta mencionar la isla de basura del Pacífico para que todos recordemos la enorme extensión de nuestra obsesión por productos baratos y desechables.
Ayer, sábado 13 de julio de 2013, se llevó a cabo en Puerto Rico la 8ª Limpieza del Embase Carraízo.
La chatarra electrónica (en inglés: e-waste o WEEE o el equivalente en español: RAEE, Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) es un conjunto de residuos considerados peligrosos, provenientes de ordenadores, teléfonos móviles, televisores y electrodomésticos en general que ya han sido desechados.