Yasín Belaasal, Marroquí, Rebelde y del Barça
«La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano.»
Concepción Arenal
«La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano.»
Concepción Arenal
Las crisis son como los laberintos. Nadie sabe que camino seguir para salir de él, tampoco se sabe con certeza quién nos metió allí, han sido tantas vueltas que uno no sabe si está en el principio, en la salida o en el centro de la maraña. Dada esta situación se impone rezar para que no aparezca un minotauro y se nos zampe sin más.
El síndrome de la bella reina de Itaca puede tener varias lecturas, pero un solo razonamiento, es el de tejer y destejer un manto para un héroe – una solución – que tarda en llegar y que, a ciencia cierta no sabemos si llegará. En la economía de los pueblos sucede algo parecido, la búsqueda de soluciones – el teje que teje – para luego, al demostrarse poco eficaces, tener que volver al raso original. Nacionalizar e intervenir sólo tienen sentido cuando alcanzamos el objetivo final de una capa elegante y protectora; si con el tiempo hay que privatizar de nuevo, condenamos a Penélope su ingrata tarea “deshiladora”. Recordemos que la cama de la heroína homérica está esculpida en el tronco de un árbol que sigue vivo y enraizado en la tierra y que es el símbolo del carácter cíclico de las cosas pero también de la vida en perpetua evolución. Evolucionemos, pues.
A todos los familiares de la víctimas del accidente aéreo de Madrid, en recuerdo de las personas que amaron.
Parece ser que al vicedirector de la Real Academia Española (RAE), Gregorio Salvador, se le debe la feliz denominación de “nuestro petróleo” en referencia al idioma español.
Se viene diciendo y repitiendo que los seres humanos somos agua. Es cierto, nuestra composición física contiene un 66 % del líquido elemento, por tanto somos los ríos manriqueños que acabaremos en la mar.
Era un viejo amigo, no por la edad, aunque había sobrepasado con creces las 70 primaveras; lo era porque su amistad era de las que perduran.
On achète ton bonheur. Vole-le.
(Mayo francés)
Esperamos que, de arriba
nos den arreglo y presentes
pero la lucha está aquí
aquí abajo, como siempre.
J.M.B.
Los miserables, buscan otros más miserables para sentirse felices
Víctor Hugo