Muerte de un poeta
Baila conmigo hasta que el amor se acabe. Así definía Leonard Cohen esa necesidad de retener el momento y al amor, de amar hasta que los violines de nuestras canciones ardan.
La libre opinión de ciudadanos críticos dispuestos a escribir
Baila conmigo hasta que el amor se acabe. Así definía Leonard Cohen esa necesidad de retener el momento y al amor, de amar hasta que los violines de nuestras canciones ardan.
La victoria de Donald Trump asombró a propios y extraños. Los grandes núcleos urbanos han apoyado a la candidata demócrata Hillary Clinton y la América profunda y rural a Trump. Por eso la imagen que nos trae el día es la de un granjero con peto y estiércol en la botas, acosando a las jovencitas de su pueblo, mascullando contra las gentes de color, xenófobo y racista.
Resulta de lo más divertido cómo a veces, sin ser deliberado en absoluto, el arte se burla y ridiculiza a quien trata de amaestrarlo para sus intereses. En ocasiones la rebeldía artística es evidente e intencionada. En otras, mera casualidad, lo que lo hace aún más hilarante.
A veces la actitud esconde nuestra propia debilidad. El sábado vimos en el Congreso de los Diputados dos políticos de equivocados talantes.
Después de un verano obstinado en perpetuarse, como algunos presidentes en funciones, llegó el otoño preñado de sinrazones y de depresiones. Estas últimas motivadas casi siempre por la falta de luz. Sin claridad suficiente para ver las cosas. Con la oscuridad de las decisiones equivocadas y de las ideologías confusas.
En los momentos más tempranos de la transición hubo guerra civil incruenta de socialismos. Se enfrentaron el PSOE renovado de Felipe González, el PSOE histórico de Rodolfo Llopis y el partido socialista popular del inmenso y sabio Enrique Tierno Galván.
Nació en 1914, en la calle Muntaner de Barcelona y nunca perdió su acento catalán. Su estatura era la normal para aquellos años, apenas un metro sesenta, miope, calvo, tímido y de aspecto cordial; sin embargo, escondía el mejor espía de aquellos turbulentos años de la II Guerra Mundial. En 1944 fue condecorado por los dos bandos, la Cruz de Hierro alemana y la Orden del Imperio Británico.
Cuando volvía del colegio, mi madre solía tener preparado un pocillo con mayonesa recién hecha que yo tragaba mojada en pan con una satisfacción difícil de explicar aquí.
Ahora el presidente en funciones dice que no pedirá al PSOE su apoyo en los presupuestos y que tras la prevista abstención luchará cada semana para tirar adelante con la legislatura. Con su mayoría minoritaria le será difícil sacar adelante esos presupuestos, teniendo en consideración la composición del Parlamento y lo peregrino de los números.
Al parecer estas fueron las últimas palabras de Julio César al caer apuñalado por algunos senadores romanos. Otras versiones aseguran que su postrer frase fue en griego, fuese como fuese el asombro de César fue mayúsculo al descubrir que alguno de sus fieles amigos le apuñalaba por la espalda; no se puede demostrar si tales palabras fueron dirigidas a Marco Junio Bruto, hijo de Servilia, amante del César, o para el general Bruto. No fueron sólo los sesenta los senadores los que sacaron de sus togas los cuchillos, detrás de ellos había una gran conspiración.